Julián. Mi corazón literalmente quería salirse de mi pecho, mis manos se encontraban temblando y esto era algo que nunca me había pasado con ninguna chica, pero era más que obvio que Alice no se trataba de ninguna chica. La enorme sonrisa que llevaba en mis labios no me la podía quitar nadie y es que soñé con este momento y finalmente había ocurrido, finalmente había besado a Alice como si no hubiera un mañana y sé que ella se encontraba de la misma manera en la cual yo me encontraba. Después de que Alice me echara de su habitación, me acosté recordando ese grandioso beso, porque sí, lo fue. Y ahora más que nunca tenía en mente que era una gran beso. Llevé mis manos a mi nuca y me mantuve observando el techo de mi habitación hasta que poco a poco quede completamente dormido. # El son

