¿Cómo llegue ahí?, ni idea, ¿Qué paso?, tampoco tengo idea, pero solamente bastaba ver la cama y la habitación para saber que sucedió con todo. Ese día me sentí un imbécil por aprovecharme de una chica tan inocente, aunque se decían muchas cosas de ella, pero nunca pude comprobar nada, empezamos a salir y me alejé de Sofía, era lo mejor. "Lo siento, Elisa, me salió un imprevisto que no puedo desatender" — le escribo y sé que debe estar molesta. Voy al baño, me doy una ducha y me cambio. Al rato, llega Carmen con el café. —Señor, aquí tiene como le gusta. —Gracias, ¿Carmen?... — pienso mucho en lo que me ha dicho Sofía en estos días y como se ha comportado desde que nos casamos —¿La señora ha recibido la visita de un hombre, ha salido o hablado con alguien? —La señora solo recibe a su

