—Ay, sí eres, ¿cómo haces sufrir a ese pobre hombre así?, aunque yo también me percaté de eso. Ayer cuando te vio entrar con Ignacio al restaurante, a ese hombre le cambió la cara de una manera que hasta yo me asusté. —También anda haciendo preguntas extrañas sobre mi pasado, sobre lo que sucedió con Kevin y hay algo más, algo que tiene ver con mi papá, pero no sé qué es. Cuando se lo mencionó su cara cambia horriblemente, como si me quisiera matar. —¿No se la has preguntado? —Por supuesto que se lo he preguntado, hasta le he dicho que tenemos que hablar, pero me evade, dijo que tenía que hacer algo primero antes de hablar. —Bueno, creo que a Ángel no le gusta mucho la idea de saber que la gente piensa que ya no eres su esposa y que eres libre. —Eso se lo debe agradecer a su noviecita

