—Ángel, pero te quiero y últimamente no me prestas atención. —Soy un hombre ocupado Elisa, no tengo tiempo para perder, si no estoy viajando, estoy en reuniones o trabajando, yo no tengo horarios. —¡¿Pero ni siquiera para cenar, pasear, venirme a ver, pero si puedes salir a fiestas y que te tomen fotos con esa?! —Soy un hombre casado, no puedo estar exhibiéndome con una mujer que no sea la mía y obviamente nos vas a ver en reuniones, fiestas, eventos, fotos, etc. —¿Sabes cuánto me estás lastimando?, en Londres me dijiste que me retribuirías todo el dolor que he vivido y que la harías pagar, que volveríamos a estar juntos una vez que te divorciaras de ella... —Sí, lo dije, pero no me he divorciado y te dije que debías tener paciencia porque conociendo a Sofía no iba a hacer fácil, yo m

