—¿Dime que ese degenerado no violo a esa joven y tuvo la osadía de grabarlo? — tengo tanta rabia. Afirma. —Es un hijo de... — grita Amelia —merece morir. —Y no es el único que conseguí, hay más. Hay jóvenes drogadas, otras conscientes, otras suplicando ayuda, pero…ya saben. —¿Ayuda? — interviene Amelia, su cara es de una fiera a punto de matar a alguien. Yo aún no salgo de mi asombro — ¡¿dime que no hablamos de que han sido violadas por más de uno?! — el afirmó. —¡Mal nacido! — estallo de ira — ¿dónde están estas chicas? —Superando el trauma porque un desgraciado con cara bonita, con influencia y dinero, es prácticamente imposible que salga a la luz o se haga justicia. —¿Como qué no? — Amelia esta que se la lleva el demonio —para eso estoy yo aquí y nadie tiene más influencia que una

