—¿Cómo sabes que fui a ver a Alexis? —No importa, ¿qué hacías allí, Sofía?, después de lo que pasó. —Teníamos un asunto que resolver, nada de tu interés. Por cierto, casi lo desfiguras, podría demandarte o algo peor. —Se lo merece y eso no va a pasar, sale perdiendo él. ¿Qué asunto puedes tener con él? —Asuntos Ángel, no tengo por qué darte explicaciones. Ya últimamente estas intenso. —¿Intenso por preocuparme por tu salud? Sofía, ayer casi te viola un desgraciado disfrazado de señor, terminas en una clínica con una crisis de hiperglucemia, luego no quieres comer, te digo que debes descansar, ¿y qué haces?, te vas a la calle a pelear con mi familia y a ver al desgraciado ese. —Tú... no me fui a la calle a pelearme con tu familia, yo estaba de lo más tranquila almorzando y ellas lleg

