—En eso estamos de acuerdo mi querida suegra, como por ejemplo presionar a su hijo para casarse y subir de estatus social — la observó pálida y guarda silencio — y claro que sé dónde estoy y qué clase de club es, les recuerdo que a diferencia de ustedes yo crecí aquí, mis cumpleaños fueron celebrados aquí, mis reuniones, mis clases incluso si estaba aburrida venía solo por un vaso de agua. —Sin olvidar que tus padres celebraron tu beby shower aquí y no habías nacido — termina de decir Amelia —nuestra graduación de liceo y nuestros quince — dice con ironía. —Exacto. Por eso, querida suegra debería seguir su consejo de tener un poquito más de dignidad y vergüenza y no volver a pisar el club del cual usted es m*****o gracias a mí, pero como bien dice, hay personas que no saben cuál es su lu

