—No tartamudeo, es que hace calor — no hacía calor, estaba fresca la noche — ¿podemos hablar? —¿Quieres hablar ahora?, ¿justo ahora? — ella es increíble. —Bueno... es que... estamos divorciándonos, las personas que se están separando o las que se odian no hacen esto. — claro, ahí están sus sentimientos por mí. —Tienes razón — me odia por hacer esto —debe ser el vino o la noche. —¿Tomaste mucho?, claro que tomaste, si no hubiera sido así no estarías haciendo esto — ¿qué dice? —no puedes venir y saciar tus ganas conmigo, porque estás tomado. —¿Tomado? — ¡Dios! dame paciencia —¿te parece que estoy pasado de tragos o algo? —No, pero bueno, tú sabes disimular muy bien. Además, si no es así porque me besas e intentas..., si estuvieras en tus cinco sentidos me dirías algo pesado y molesto,

