Ferdi me toma de la mano y me guía para salir de la casa de Martina. Llegamos al auto y me abre la puerta para que me suba, no suelta mi mano hasta que estoy dentro, una vez sentada cierra la puerta, da la vuelta y cuando esta dentro del auto me ayuda con el cinturón antes de abrochar el suyo.
- No quiero que te vallas a tirar en el camino. Susurra asercandose, pienso que me va a besar de nuevo pero no lo hace.
Arranca el auto, cuando vamos de camino toma mi mano suavemente y coloca nuestras manos sobre el mando de velocidades.
Esto no es algo a lo que esté acostumbrada, pero me gusta. Nunca avía estado sola con un chico en un auto, ni tampoco me avían tratando así con tanta gentileza, pero estoy segura que me podría acostumbrar a ser tratada así.
Ninguno de los dos dice nada, el silencio no es para nadie incómodo, es más bien romántico. En ningún momento ha movido la mano que lleva sobre la mia, solo cada tanto me acaricia con sus dedos. Dios creo que de verdad me estoy enamorando de este hombre.
-Quiero hablar con te hermana, para visitarte y que te dé permiso para salir conmigo, solo tú y yo. Suelta sin dejar de mirar al frente.
-No se si sea buena idea. Contesto mirándolo.
-No quiero volver a salir con ese par, no me gustaría que tengas problemas con tu familia, pero de verdad, tampoco quiero salir de nuevo con ellos.
Volvemos a quedar en silencio hasta que entramos a una calle más pequeña y estaciona el auto.
Toma mis dos manos entre las suyas y me mira a los ojos.
-Me gustaría poder visitarte cuando tengas tiempo libre y poder llamarte a cualquier hora del día, pero no quiero hacer nada si tú no estás de acuerdo. No ha dejado de mirarme a los ojos en ningún momento.
- Si tú quieres vamos a intentarlo, pero te advierto que mi cuñado y mi hermana no son personas fácil de tratar. También lo miró a los ojos. Su mirada brilla con cierta emoción, me da un pequeño beso y me abraza.
-Te parece si mañana hablo con tu hermana? Pregunta cerca de mi oído y yo solo asiento. Toma mi rostro entre sus manos y me da un beso, metiendo su lengua dentro de mi boca, la mueve despacio acariciando mi lengua, está también se mueve buscando más intensidad. Siento como algo recorre mi cuerpo por completo.
Ferdi termina nuestro intenso beso, con uno en los labios.
Siento que me estoy perdiendo por este hombre. Me gusta, me gusta estar serca de él, me gustan sus besos. Me hace sentir cosas que nunca avía sentido, no se en que terminará todo esto. No lo conozco, solo se que es primo de Mario mi primo político. Sé que se llama Ferdi, pero no sé nada más de él, no se si tiene novia, pero el que me diga que quiere conocer a mi familia me hace pensar que no. El saber de su intención de hablar con mi hermana, me provoca una sensación más fuerte. Si el quiere algo conmigo, yo también quiero algo con él.
Rodea mi cuerpo con sus brazos y yo también lo abrazo, huele tan bien, me encanta su aroma, tanto que me pierdo respirando su perfume, en está ocasión yo busco sus labios y el corresponde. Siento como sonríe en mis labios, eso me descontrola, pero recuerdo que hace un rato termino tocando de más y me separó.
- Me tengo que ir. El gruñe, pero termina asintiendo.
Se acomoda el cinturón antes de arrancar el auto, conduce despacio, toca mi mano pero no la mueve de donde está, solo la acaricia.
- Entonces te veo mañana? Pregunta, aunque parece más afirmación.
-Si me gustaría! Pero creo que sería mejor preguntar si te reciben, no quiero que pases un mal momento.
-Habla con tu hermana, así no llego de sorpresa, aunque no me importa si no me invitan a pasar. Si te deja salir a platicar en la puerta es suficiente. Suelto una carcajada.
- Podemos platicar en la acera. Se ríe también.
Llegamos a casa y se estaciona en la acera de enfrente.
-Esa banca es perfecta, si no me invitan a pasar. - Te acompaño?
-No! No te bajes. Hago cara de súplica.
-Esta bien....
-Te marco en una hora? para saber si llegaste bien? Lo interrumpo
-Vivo al otro lado de la autopista, a 15 minutos de ti. Me dice sonriendo.
Entre cierro los ojos.
- Es verdad! Vivo serca. sonríe con esa sonrisa que me encanta.
Le doy un beso en sus sonrientes labios y bajo del auto, cruzó la calle para entrar a la casa. Está ocasión no se va hasta ver qué entró a casa.
Cuando entro no hay nadie todo está en silencio, camino a la sala de estar y está Mar sentada en mi espacio personal, pregunto a señas donde están los demás y me señala el sofá para que me siente junta a ella.
-Te vieron llegar en un auto diferente al auto en qué te fuiste. Susurra. -Tu hermana y tú cuñado están en su abitacion y tú hermano entró al baño justo cuando abriste la puerta. Sigue susurrando.
- Llegué con bombón, mañana te cuento porque me trajo el. Quiere venir a hablar con Meli, para que me dé permiso de salir con él. Hablo susurrando par que nadie escuché.
- Cuando vendrá?
-Dijo que mañana, pero le dije que me deje hablar con ella primero. No me gustaría que le hagan una grosería. Me encojo de hombros
- Tu cuñado se molestó cuando te vieron llegar y se llevó a tu hermana a la abitacion.-Hablare con Fran, él prometió ayudar en esto y lo tiene que hacer.
-Pobre Fran, no debería meterse en esto....
-Ya hablo con tu hermano. Me interrumpe. - No te asustes, tu hermano no tiene problema con que tú salgas con alguien, él se lo dijo a Fran. suspiro.
-Gracias! Dile a Fran que muchas gracias por todo lo que hace por mí. Mar toca mi mano.
- Tu sabes que Fran te quiere mucho y se preocupa por ti. Escuchamos la puerta del baño y solo asiento.
-Buenas noches. Dice Mar y se va a su abitacion sin esperar mi respuesta.
Yo también los quiero mucho a los dos, porque a ella también le estoy tomando bastante cariño ahora que convivo con ella a diario