llevó un buen rato aquí, sentada platicando, con Ferdi-bombón. No es que esté aburrida. Todo lo contrario, solo que se está haciendo tarde y todavía tenemos que llegar por el auto que conduce Martina. De pronto se escucha que cierran la puerta del auto y escucho a mi queridísima amiga.
-Si quieres, te podemos llevar a tu casa? Aún que no te ves muy aburrida que digamos. Dice un poco molesta.
-Valla! Te acordaste que traías compañera. Le digo viendo que se acomoda la ropa y el pelo alborotado, se nota que la plática fue un poco intensa.
- No es como que no acordará de ti, pero quedamos en que si querías irte me dirías. Ni se porque está molesta, pero así parece.
- Como que no tenía muchas opciones, no los iba a interrumpir, ni siquiera se dieron cuenta del tiempo que tardaron en bajar del auto. La veo y de verdad no la reconozco, no sé si se enamoró o solo lo hace por rebeldía. Ella no era así, siempre se cuidaba de todo y si alguna vez estuvo con alguien, no lo hizo en público. Espero se cuide, tanto de un embarazo como de una enfermedad.
-Te vamos a llevar o no? Vuelve a preguntar.
-No me voy a quedar a dormir aquí? O si? Le digo un poco molesta también. No se que le pasa, tenemos mucho tiempo de conocernos y hemos tenido algunas diferiencias, pero esta vez no se que la molestó.
-No dejaste tu basura en el auto verdad? Pregunta Ferdi mirando al tal Fabi con cara de desaprobación.
-No, como crees. Dice el tipo, sin una pisca de vergüenza.
Ferdi-bombón se levanta y me da la mano para ayudarme a levantar, me levanto y nos alejamos un poco de esos dos.
-Yo te puedo llevar a tu casa, si tú quieres. Dice muy serio, parece molestó. Creo que también le desagrada la actitud de su amigo.
-Por está vez prefiero que ella me lleve, puedo tener problemas si me ven llegando con alguien más.
Se adelanta hasta el auto, abre la puerta del copiloto y se sienta. Yo no me acerco, me siento a esperar en una banca apreciando la vista que tenemos de la ciudad. Es una visita hermosa, es relajante estar aquí.
Regresa Ferdi y se sienta a mi lado, pone algo en mi mano, es su número de teléfono escrito en un papel. No digo nada, solo lo guardo en una bolsa de mis jeans.
- Te gusta la vista? Podemos regresar cuando tú quieras! Mira sonriente. Es guapo este hombre y cuando sonríe es más guapo aun.
-Gracias! Ya veremos qué pasa.
- Me vas a llamar? o tendré que ir a buscarte? Me mira con una sonrisa traviesa.
-Te llamaré! Te lo prometo. Levanto mi mano en forma de juramento.- En cuanto pueda lo haré, si puedo te marco cuando llegue a casa. Lo miró y el sonríe.
Es guapo, tiene una sonrisa muy bonita y coqueta, es perfecto. Creo que de este si me enamoró.
Llega Martina y su novio, veo que ya viene de mejor humor. Bombón se pone de pie y se aleja un poco para que su amigo valla con el, platican un momento o discuten, no lo sé.
-Hora de irnos! Dice el tal Fabi. Martina lo sigue y se pasan a los asientos de atrás, bombón da la vuelta y abre la puerta del copiloto.
- Subes? Te toco adelante. Dice un muy sonriente Ferdi. Subo al auto y el me cierra la puerta. -Abrocha tu cinturón, no te me vallas a tirar y luego que cuentas dará tu amiga. Dice fingiendo seriedad. Nadie mas dice nada, Ferdi sube al auto y arranca.
No se si es porque vamos bajando la montaña, pero siento que vamos muy despacio. La vista desde la montaña a esta hora es digna de admirar, así que yo solo disfruto en silencio. Voy endiosada con el panorama y por supuesto el aroma del monumento que llevo a mi lado, tan distraída voy que no me doy cuenta que tomamos la autopista en dirrección a mi casa.
- Dirección? Pregunta de pronto bombón. Volteo a verlo y al ver su sonrisa solo le contesto sin objetar. -Menlo... Wilow Rd.... No se porque, pero creo que también sabe mi dirección, vivo por la misma calle de Mario y Amy a solo unos dos bloques.
Dios! de pronto se escuchan jadeos de los dos personajes que vienen en la parte de atrás. Cosa que por supuesto nos da un poco de libertad hablar.
- Estarás bien con eso? pregunto en voz baja señalando a esos dos.
-Estare bien, no te preocupes. Cómo lo estoy viendo, me hace señas. En lenguaje de señas me dice que lo llame. - Una hora dice, también en voz baja.
Llegamos a mi casa y aparca el auto en la acera de enfrente.
- La vas a acompañar? pregunta viendo por el retrovisor.
- Si vas a bajar arreglate un poco, no vallan a pensar que yo te traigo así. Digo en broma, pero en realidad no me gustaría que mi hermana la vea así.
-Gracias. Digo antes de caminar hacia la puerta, sin esperar a que me conteste el chófer. ya en la puerta -Gracias por la invitación no estuvo tan mal. Le digo a mi amiga y entro sin decir mas.