Temerosa de ser demasiado familiar, Hannah se apartó de Gabe cuando el plato principal fue depositado en su mesa. Sobre todo, no quería que los invitados de su mesa comenzaran a interrogarlos. Para ello, Hannah trató de ser puramente profesional. Sin embargo, con el paso de los minutos logró relajarse y dejar que la noche decidiera por ella. El haber aceptado su oferta de dormir aquí en completa privacidad no dejaba de ponerla nerviosa. Como resultado, Hannah se apresuró a agarrar la barra que le ofreció en un baile improvisado. - Estaba pensando en tu propuesta. - Y ? Hannah se mordió el labio antes de responder. - Y no sé si ... "No tienes que quedarte, Hannah", la cortó, haciéndola girar. Pero sepa que si se queda, podrá dormir en la habitación de su elección. Hannah permaneció e

