1/Bienvenido a Londres

3243 Words
Jamás pensé irme de Francia, pero aquí estoy, empacando la maleta, aunque es solo ropa. Irme de éste país que me dio todo es difícil, primero, porque aquí nací y segundo, porque mi madre se queda aquí, ella aún no está preparada para dejar la casa en la cual vive desde hace 25 años, así que prefiere quedarse, yo si decidí irme y probar en nuevos horizontes. La razón por la que me voy a mudar empieza así; mi padre murió hace más de un año y mamá y yo nos quedamos solos, murió de un infarto por obstrucción de una arteria coronaria, mi madre nunca ha trabajado porque papá nunca quiso que ella trabajara, ella es enfermera, pero solo ejerció su profesión pocos años, porque al casarse con papá él le dijo que no era necesario que ella trabajara porque en esos momentos mama estaba embarazada de mí y mi padre prefirió o decidió que con el dinero que el ganaba era suficiente, así que por eso mamá nunca trabajó, pero al morir papá todo se derrumbó, porque yo estudiaba y pues mi mamá era solo una ama de casa y la única entrada de dinero que había ya no iba a estar más. Aunque papá dejó dinero para que no muriéramos de hambre, tarde o temprano se nos iba a acabar, y como en Francia las oportunidades de trabajo son casi nulas y más para alguien tan joven como yo, decidí que mudarme a otro país era la mejor solución Me les voy a presentar, mi nombre es Stephan Lavonier, tengo 24 años, soy medico, y tengo pensado mudarme a Londres-Inglaterra para buscar una oportunidad de trabajo y poder mantener a mi mamá, y también prosperar como profesional. -Stephan, ¿estás listo?, ya van a ser las 10 y el próximo tren sale a las 11, acuérdate que son 40 minutos para llegar  la estación.- menciona mi mama desde la planta baja de la casa. -Voy bajando mamá.- grité con ánimos, cerré la única maleta que llevo, (porque la verdad no tengo tanta ropa) y le di una última ojeada a mi cuarto que por 24 años me alojó y fue mi castillo y fortaleza y mas cuando papá murió, no es que no vaya a volver pero lo voy a echar de menos. Bajé las escaleras con la maleta en mi mano y con nervios, nunca he viajado fuera de Francia, todo es nuevo para mí, y si, sé que tengo 24 años, pero soy una persona muy reservada y hogareña, nunca me han interesado las fiestas, ni los viajes ni nada de eso, a mí me gusta estar con la familia, este será un gran cambio y espero que sea para bien. Inhalo profundo y luego exhalo todo el aire mientras bajaba el último escalón. -Ya estoy listo mamá.- anuncié a mi progenitora, a quien se le inundaron los ojos al verme. -Te voy a extrañar hijo.- mi madre me da un abrazo.- no te has ido y ya siento como si no estuvieras. -Yo también te voy a extrañar mamá.- enuncio.- no te preocupes, nos volveremos a ver en navidad. -Así será hijo, espero que pasen esos meses rápido.- exclama mi madre -Solo son tres meses mamá.- comento despreocupado. -Lo se Stephan, pero para mí serán una eternidad.- que exagerada es mi madre. De pronto escuchamos un auto sonar el claxon en la calle y caigo en cuenta de que ya es hora. -Mamá, llegó el taxi.- agarro mi maleta y salgo de la casa, mi madre vas tras mío. -Cuídate mucho mi pequeño, no hables con extraños, no comas tanta comida chatarra y no vayas a embarazar a ninguna chica.-    es enserio mama. -¡Mama!.- llame su atención.- ¡que cosas dices!. -Solo cuídate mucho hijo, y llama siempre.- responde ella con lágrimas en los ojos. -Está bien mamá, te llamare cada dos días.- me monte en el taxi, porque si sigo allí parado no me voy a querer ir. 40 minutos después estoy en la estación de trenes, le pague al señor del taxi y me bajé, agarré mi maleta y me adentré a la enorme estación, mi tren sale en 20 minutos, así que me sentaré en los muebles de la sala de espera, pues a esperar. 30 minutos después por fin llaman a subir el aparato del diablo ese. Ya estoy montado en el tren, me senté cerca de la ventana, así podré ver la oscuridad de la noche, una chica se sentó al lado mío, es una chica linda, de piel blanca, ojos azules, cabello n***o como la noche misma y una hermosa sonrisa. Paso como una hora desde que el tren arrancó y la chica que iba a mi lado estaba temblando, al parecer tenia frío y si no era frío, pues estaba en modo vibrador. -Oye.- la llame.- oye, jóven.- la chica abrió sus orbes azules y me miró.- si quieres te presto mi chaqueta.- me ofrecí, porque la verdad se veía desesperada con el frío que había, yo ni siquiera tenía frío. -Tranquilo, no te preocupes, si me la das entonces el frío te torturará a ti.- me ofreció una gran sonrisa temblorosa. -Para nada, en París siempre hace frío, así que no sería la gran cosa, ya estoy acostumbrado.- comente despreocupado, me quite la chaqueta y se la pase. -Gracias.- sonrió nuevamente. -Por cierto, me llamo Stephan.-me presente cordialmente, si iba a usar mi chaqueta por lo menos me merezco saber su nombre. -Me llamo Ivanna.- responde la chica -Es un gusto Ivanna, ¿y que hacías en Francia?.-Pregunte para hacer conversación. -Venia de Italia, pero mi avión tenía una avería, así que hicimos escala obligatoria en Francia y como el avión salía era mañana, me decidí a venirme en tren.- se nota cansada la pobre.- ¿y tú? ¿cuéntame de ti?. -Bueno, yo soy francés, lo notaras, mi inglés es un poco malo.- reímos al unísono.- me estoy mudando a Londres a ver si consigo trabajo, soy médico, especialista en biomédica farmacéutica y tecnología biomédica humana.- ella me mira asombrada. -Wao, y que edad tienes.- pregunta Ivanna incrédula. -Tengo 24.- se asombró más al escuchar mi edad. -Tan joven y con tantos títulos.- la chica comenta incrédula. -Bueno, es que me adelantaron en primaria y después en la secundaria y me gradué en tiempo record en la universidad, adelantando todos los veranos un trimestre de universidad y no son tantos títulos, tres nada mas.- exclamo despreocupado -Bueno para alguien de tu edad es algo impresionante.- Ivanna se ríe, es muy amable y graciosa. -¿Y tú que profesión tienes o que trabajas?.- pregunte con interés. -Bueno, yo soy diseñadora gráfica, en las mañanas trabajo en una pequeña empresa que diseña logos, pancartas y hasta campañas publicitarias pequeñas y en las noches trabajo en un bar.- me quede mirándola.- es que estoy reuniendo para abrir mi propio negocio y todo el dinero que consiga me viene bien.- yo solo me reí por su afirmación -Tienes un buen sueño. - le sonrío y miro hacia la ventana, viendo la noche y las nubes opacas que se observan a lo lejos en la oscuridad. - ¿Y dónde te quedas? - pregunta la chica ojos azules. -Bueno primero me quedaré en un hotel hasta que consiga una casa o departamento donde alojarme. - Ivanna me ve horrorizada. -Ósea, ¿Qué vas a Londres y no sabes dónde vas a dormir?- dice ella con cierto entusiasmo -En un hotel dije. - digo yo confundido. -Te tengo un plan mejor. - la miro con recelo.- sé que apenas me conoces pero en mi departamento hay una habitación vacía, que te parece si te quedas allí todo el tiempo que quieras.-agregó entusiasmada con su idea. - ¿Estas segura?, ¿no es causar mucha molestia? - cuestioné algo inseguro. -Sí, es perfecto, tú te quedas en mi departamento, me ayudas a pagar la renta, tienes donde dormir y además queda en pleno centro de la ciudad, así que te va a quedar todo cerca, puedes conseguir trabajo rápido. - comenta Ivanna con entusiasmo. -Está bien entonces. - la verdad me agrado la idea y quedar en el centro de Londres es beneficioso. Hablamos por un rato más hasta que Ivanna se quedó dormida y luego me dormí yo. -Señores pasajeros, estamos por hacer parada en la ciudad de Londres, por favor mantener la calma mientras el tren se detiene Ivanna y yo nos despertamos, el tren se detuvo, ella me regresó mi chaqueta que, aunque le dije que se la dejara hasta llegar a su casa, dijo que no, que se le había pasado el frío, es un poco loca, pero me agrada. Bajamos del tren y agarramos nuestras maletas, yo tome la mía entre mis manos y camine junto a Ivanna, ella me vio y sonrió. -Bienvenido a Londres Stephan.- mencionó la chica. -Wao, es muy bonito tu departamento.- exclamo al entrar al hogar de Ivanna, esta impecable y muy bien cuidado y tiene una hermosa cocina, amo cocinar. -Gracias, lo rente cuando me mude como hace 3 años a Londres.- menciona la chica.- vivía con una amiga que me ayudaba a pagar la renta, pero ella consiguió trabajo en Alemania y tuvo que mudarse, hasta pensé en mudarme a uno más pequeño porque ya no me quedaba para seguir pagando este.- comenta aliviada. -Es muy ordenado y limpio.- dije elocuente. -Sí, soy una adicta a la limpieza y el orden.- ríe la chica con su afirmación. -Bueno somos dos, yo soy un amante del orden, me gusta mantener todo en su lugar.- respondí con una sonrisa. -Pues, nos llevaremos bien, lo único que no me gusta mucho es cocinar, de resto hago de todo.- Ivanna me ve con diversión. -Tranquila, yo amo cocinar, siempre ayudaba a mamá en las comidas y a papá le encantaba mi comida.- no puedo evitar sentir nostalgia cada vez que lo nombro, ese hombre era todo para mí al igual que mi mamá ella es única, pero bueno zarandeo mi cabeza para apartar esos recuerdos y vuelvo a la realidad. -¡Oh que bueno!, porque yo soy un desastre en la cocina.- me reí por sus palabras.- ven, te llevo a tu habitación, debes estar agotado, en mi caso yo estoy muerta, en modo zombie.- Creo que me divertiré con esta chica, está loca, de cierto modo es bueno, llegué a mi nueva habitación, es acogedora, no es tan pequeña ni tan grande, habitación estándar. -Gracias por recibirme.- comenté con gratitud -No es nada, yo te ayudo a ti y tu me ayudas a mí, además me caes bien.- la chica sonrió con sus blancos dientes.- bueno te dejo, descansa.- sin más sale de la habitación y cierra la puerta. Puse la maleta arriba de la cama, la cual es muy cómoda, saqué un mono gris holgado y un bóxer n***o, busque mi toalla, mi cepillo y mi pasta de dientes y me metí a la ducha, por suerte el cuarto tiene baño interno, no soy mucho de compartir, soy hijo único, aunque soy una persona solidaria, soy celoso con lo mío. Oh que rico, agua caliente, esta sensación supera a muchas, ducharse con agua caliente después de un día agotador. Salí de la ducha solo con mi mono gris puesto y claro por debajo de este mi bóxer n***o, me senté en mi cama y le escribí a mamá, porque sé que hasta que no le escriba no se ira a dormir. *Mama, ya estoy en Londres, el viaje fue tranquilo, ya tengo donde quedarme.- Stephan 2 minutos después *Qué bueno hijo, ya te extraño, la casa se siente vacía sin ti, me alegra que ya tengas donde quedarte, te amo, que tengas feliz noche, descansa mi Steph.- Mamá *Yo también te amo mamá, descansa.- Stephan Me acomodé en la nueva cama y solo fueron minutos para quedarme dormido. Me levante a las 8 am, no suelo levantarme tan tarde, pero compréndanme, necesitaba dormir, me puse una franelilla blanca y Salí de mi habitación, en la sala ya se encontraba Ivanna vestida de manera casual, imagino que va a trabajar. -Hola dormilón, hasta que te levantas.- dice la chica elocuente.- en la cocina hay café, es lo único que se preparar.- ríe ella de sí misma. -Buen día, necesitaba dormir.- sonreí. -Tranquilo, te comprendo, si no fuera porque tengo trabajo siguiera dormida.- comenta ella despreocupada.- ah por cierto, cerca de la puerta están tus llaves por si vas a salir, yo ya me tengo que ir, nos vemos luego baby.- la chica toma su cartera, le da un último sorbo a su café y se va de la casa. Bebí el café y está muy bueno. Después de beber el café me fui a mi habitación y me metí a la ducha, me duché, me lavé los dientes y luego salí del baño. Me puse una remera azul marino, una chaqueta negra, un pantalón vaquero n***o y mis tenis negros (tengo que comprar más zapatos), tome mi celular, mi billetera y ya estoy listo para salir a buscar trabajo. Tome las llaves de la casa y Salí del departamento de mi nueva amiga. El sol me da en la cara, las calles de Londres se ven hermosas, personas caminado, en bicicleta, es sus carros, se siente que hay vida en este lugar. Compre el periódico y busque en los clasificados, marque varios lugares. Primero iré a una clínica que esta por esta calle. Llegue al lugar y entre, en la recepción esta una señora de mediana edad tecleando en una computadora, llego hasta donde esta y me queda viendo. -¿En que lo puedo ayudar?.- dice con una voz un poco chillona y molesta. -Vine por el anuncio que pusieron en el periódico, el que dice que necesitan médicos.- respondí. -¿Cual anuncio?.- pregunta la mujer, yo saque el periódico y le mostré. La mujer tacho el anuncio con un marcador.- Lo siento, ya ese anuncio no está disponible, ya hay médicos suficientes. -Bueno gracias.- hable resignado de mi primer intento, la mujer ni siquiera contesto, mal educada. Seguí en busca de mi meta, conseguir trabajo, esta vez en otra clínica que está un poco más alejado del centro de Londres, pero no tanto, tuve que tomar un taxi porque si no me pierdo. Llegue al lugar, es un poco más grande que la anterior, es más ostentosa, entre y estaba otra señora en la recepción. -Buen día.- salude. -Buen día joven, ¿en que lo puedo ayudar?.- contesta la señora amablemente, por fin alguien amable. -Vengo por el anuncio que hay en el periódico, el que dice que solicitan médicos.- la señora me ve extraño. -¿Eres medico?.- pregunta curiosa, yo asiento.- te ves muy joven. -Siempre me lo dicen.- le sonreí y ella hizo lo mismo. -Ven, te voy a llevar con el director de la clínica.- seguí a la Señora hasta una oficina, ella tocó la puerta y el hombre que estaba del otro lado hablo para que entrase. -Buenas.- enuncié -¿Que desea?.- dice el tipo con cara de amargado. -Vine por el trabajo, leí en el periódico que le faltaban médicos.- dije suspicaz. -¿Su curriculum?.- habló con esa voz tan poco tolerante, creo que no se tolera ni el mismo, el hombre leyó mi curriculum y se quedó pensando.- lo siento, ya estamos llenos. Es enserio?, que idiota, se le nota a leguas que está mintiendo, pero bueno Stephan, cálmate, vamos a seguir buscando. Tomé otro taxi y esta vez me dirigí a un hospital, llegue al lugar y me atendió una enfermera. La mujer me llevo ante el director del lugar. -Stephan Lavonier.- el hombre menciona mi nombre.- veamos, eres médico, especialista en biomédica farmacéutica y tecnología biomédica humana. -Si señor.- respondí cordial. -Pero no tienes nada de experiencia ejerciendo la medicina.- asevera el hombre, yo solo negué con mi cabeza.- bueno, déjame leer mejor tu curriculum y luego te llamo.- típico, ese luego te llamo, es el típico, jamás te llamaré. Seguí intentando, fui de clínica en clínica, de hospital en hospital y siempre lo mismo, que si la experiencia, estamos llenos, no contratamos a personas tan jóvenes porque les falta experiencia y bla bla bla, las mismas tonterías de siempre, yo que pensé que en Londres sería distinto. Me senté en una banca derrotado, deje todo mi dinero en taxis, tengo hambre y estoy cansado, tengo que conseguir trabajo pronto. Me puse a leer los papeles que están pegados a los posters, hay folletos de perros perdidos, de fechas de teatro y esas cosas, pero también hay algo que llama mi atención y se lee textualmente. "Bloom Company.co solicita a personas entre 20 a 30 años para trabajar en tan prestigiosa empresa, interesados consignar curriculum en el edificio de Bloom Company.co" Y más abajo dice: "Bloom Company.co, la empresa más grande de farmacéutica y robótica medica de toda Europa" Si había escuchado de ella, pero no pensé que fuera así de importante. Si logro conseguir este trabajo seria genial, mis dos especialidades en un solo trabajo, que emoción. Me dirijo a la dicha empresa, llevo en mi mano el folleto donde está la información. Al llegar al lugar luego de otro taxi (creo que ya no me queda trasero), me adentre a la empresa, hable con la recepcionista quien me vio extraño cuando le pregunte por el trabajo, ella me llevo a la sala de espera, cuando entre note que habían muchas mujeres en la sala, ellas me quedaron viendo, yo no les presté atención y me puse a leer una revista, una por una iban pasando, hasta que después de dos hora llego mi turno. -Buenas, siéntate.- dice el hombre de mediana edad que está sentado del otro lado del escritorio.- a ver.- mira mi currículum.-a ver Stephan, ¿Por qué quieres trabajar aquí?. -Bueno.- enuncié.- quiero trabajar aquí porque es una forma de aplicar lo que he aprendido y así realizarme como profesional.- respondo lo más normal que puedo, muero de los nervios. -Ok.- dice el hombre.-no eres Ingles ¿verdad?.- se nota mucho (sarcasmo para mi) -No señor, soy Francés.- respondí con seguridad -¿Y que haces en Londres? si puedo saber.- cuestiona el nombre -Bueno una larga historia, solo diré que he venido a buscar trabajo aquí porque en mi país siempre me rechazaban por ser muy joven y sin experiencia, así que decidí mudarme y conseguir un trabajo que me permita mantener a mi mama y mantenerme a mi obviamente. El hombre se queda pensando.- Bueno fue un placer Stephan, te llamaremos.- ese te llamaremos no me convence, pero ya estoy muy agotado como para seguir buscando por hoy, mañana será otro día. Salí del lugar con mis esperanzas por el suelo, pisoteadas, Gracias a Dios el departamento me queda cerca para irme caminando, porque ya no me queda más dinero para taxis. Llegue a casa, Ivanna está sentada en el sofá de la sala. -Que tal guapo, ¿conseguiste trabajo?.- me voltea a ver.- ¿epa y esa cara?, te ves destruido.-bromea -De alguna manera lo estoy, en ningún lugar me aceptaron, que triste.- hable sin ganas. -Ven, siéntate aquí, vamos a ver una película, de seguro mañana te ira mejor.-dice la chica dándome ánimos. -Eso espero. - concluí, me senté a su lado y nos pusimos a ver una película.
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