NARRA ETHAN Recuerdo con exactitud el día del accidente, un día tan rutinario y común que pudo ser uno más del calendario. Estaba en casa cuando recibí un mensaje de Alan, un amigo. —Creo que tu vecino ha tenido un grave accidente.—Decía aquel mensaje. No tenía idea de qué vecino hablaba y del porqué me había escrito de la nada. —¿Qué vecino? ¿Dónde?—Me encontraba en el centro comercial, compraba ciertas cosas que faltaban en casa y de paso podía pasar por aquel accidente. —Gonzalo creo que es su nombre. En serio es muy grave, creo que falleció.—Y aquellas palabras me habían sacado de sí. Dejé las compras y llamé inmediatamente a Alan, necesitaba saber dónde había ocurrido aquel accidente. Tomé el automóvil y corrí a aquel sitio, que por suerte, estaba bastante cerca de donde

