– ¿Jefazo otra vez metiéndote en problemas!?!– … – Nos van a bajar de puesto– dice Sol mi pareja, no amorosa, sino en el trabajo, les dije que quería trabajar solo, pero nunca escuchan soy el mejor detective y ella solo estorba.
Solamente es un maldito grano en el trasero que no me deja hacer de las mías, digamos que yo soy un perro y ella una garrapata, necesito un respiro de esta mujer.
Decido ignorarla subiendo aún más el sonido de la música que escucho en mis auriculares. Es lo único que suele relajarme y no estoy de humor para niñerías, dicen que cuando pruebas el color y sabor de la sangre no puedes escapar de esa sensación de necesidad, es como un drogadicto con su éxtasis, soy un adicto y necesito con todas mis fuerzas asesinar a alguien. A quien sea, pero ya.
–Harrison te estoy hablando!!! – Grito, ella si la escuché así que le subí más a la música.
Me pongo en pie salgo de mi oficina y la ignoro comienzo a caminar a la oficina de mi jefe. Mi mega idiota jefe.
Ella camina aún lado de mí, pero ni caso le hago, solo la veo abrir su boca, pero por el sonido de la música no la escucho… Sol es una niña, inmadura y que no tolero para nada…
Tocó a la puerta y me quitó los auriculares.
–Pasen– se escucha del otro lado de la puerta, el sonido de la boca abriéndose y cerrándose como cuando un animal mastica es horrible y asqueroso.
– Piérdete sol solicitó.– le dio en tono frío.
– Harrison!!!– la escucho decir muy molesta, pero me vale, es algo que no me quita el sueño.
Cierro la puerta en su cara.
– ¿Harrison por qué siempre tienes que ser tan grosero con tu compañera?– Me dice mi odioso jefe con cara de imbécil, es un maldito gordo que siempre trae una salchicha empaquetada en su boca, come con la boca abierta y se cree superior a todos por qué salvo un tren de que casi chocará con otro. Que más da si la gente muere eso significaría más oxígeno y menos contaminación.
– Te dije que no quería compañeros, trabajo mejor solo!– Él me ve molesto, se pone en pie y se acerca a la ventana. Odio que haga eso, ya que significa que comenzarán sus cinco minutos de sabiduría
Y ahí vamos de nuevo con otro discurso mareador.
– Harrison, Tienes que aprender a trabajar con compañeros si quieres ser un buen detective en el área de crímenes violentos, o terminaré degradándote para que aprendas la lección.– ¿En serio?
Nunca he sido de tomar lecciones.
– No necesito a un compañero, quien detuvo a la pandilla japonesa hace dos meses fui yo, ¿Ya lo olvidaste? Y Sin ayuda.–
– Los mataste a todos, ¿Eso es detener?– … – casi hechas a perder toda la misión.–
Nada más me divertía no puede culparme de que no sean resistentes a ser apuñalados y balanceados por doce veces.
– Trataban de escapar, ¿me acusarás con los superiores? Por hacer bien mi trabajo, mientras tú te sientas en una silla a rascarte el ombligo – pregunté con ironía, no le gusta como trabajo, pero ese es su maldito problema no mío.
– Ya me estás cansado Harrison, te degradaré a crímenes menores y con compañera, te encargarás de robos y extorsiones.!–
– No puedes hacer eso!!!– protesté molesto
En crímenes menores no podré hacer de las mías y menos con un maldito chicle como Solicitó… Tengo que deshacerme de esa maldita sanguijuela
Maldita sea.
– Estás molesto, pero después las cosas se normalizará…– … – eres un buen detective, pero todo te vale no eres el jefe, aquí el jefe soy yo. –
Me acerque a su escritorio tome el bolígrafo verde de haya, y se lo clave en el cuello mientras la sangre se derramaba por el suelo, él se toca la herida y lucha para respirar, pero poco a poco su asqueroso cuerpo cae al suelo.
Estira su mano para qué la tomé, pero yo solamente me hago aún lado y él muere en el suelo.
– ¿Me estás escuchando Harrison?– Pregunta sacándome de mi excitante pensamiento.
Maldita sea solo lo imaginé, ¿Pero quién no imaginaria las mil maneras de matar a su idiota jefe?
– Si entendí, crímenes menores y con Sol de compañera.– dije como si me resignara, si no me quitan a Sol de compañera terminaré matándola
– Ya puedes retirarte–
Él se queda viendo por la ventana y yo le echo algo a su bebida.
Maldito cerdo.
No lo mataré, solamente es un somnífero para que se quede dormido en horario laborar, no es un baño de sangre, pero hoy ahí visita de superiores así que por lo menos rodará su cabeza.
Salí de su oficina y Solicitó estaba sentada muy derecha en una de las sillas de afuera esperando a que saliera.
– Jefe, me acaban de informar que nos degradaron, por favor dígame qué no es cierto, necesito el dinero… Si me degradan significará menos compensación.– La vi con superioridad, yo no necesito dinero, soy rico, ni siquiera necesito este trabajo así que lo que pase a mi alrededor no me importa.
Este lugar únicamente es una fachada para esconder mis vicios y tener más facilidad para no ser descubierto.
– ¿Y qué? –
– ¿Cómo que y que?… Jefazo en verdad necesito el trabajo, soy nueva yo no pedí tenerlo como compañero!!_ dijo molesta, debo de admitir que se ve mediocre haciendo berrinches como niña pequeña.
– Ha que fastidio contigo, vámonos, mientras tú conduces yo jugaré.– amo los videojuegos en línea, gracias a mi celular puedo jugar.
Salimos al estacionamiento y le doy las llaves de mi auto.
– ¿Sabes manejar no?– Le pregunto al ver qué ella hace caras al ver qué mi auto es un deportivo del año en color n***o.
– Lindo auto jefazo. Dice ella con una sonrisa y un brillo peculiar en su mirada.
– Vámonos.–
Subo a mi auto en el asiento de pasajero y ella en el del conductor.
Saco mi celular, me pongo los audífonos para escuchar música y después me conecto online a mi juego favorito, es de que tienes que seleccionar un avatar, por alguna razón el avatar es idéntico al idiota de mi hermano, si a veces lo dejo morir y sueño que es él, no ahí que malinterpretar no es que odie a mi hermano, es solo que nadie me cae bien.
Nada más una persona me ha caído realmente bien, él es mi mentor, amigo y una figura paterna para mí, pero decidí romper los lazos con el viejo yo.
Nada más tenía 18 años cuando me cambie el nombre, ya que hice enojar a la mafia rusa y estuvieron a punto de matarme, me cambié el nombre y me volví “Un hombre de bien” termine la universidad de criminología, y tengo un doctorado en medicina y psicología. Soy un maldito nerd.
Y a quien estoy siendo degradado, con una compañera que la quiero más muerta que viva, necesito sangre las manos me comienzan a temblar.
Cierro los ojos por un instante y siento como el auto acelera.
“Más rápido, papá” recuerdo de mi infancia vuelven a mí, mi padre solía manejar muy rápido, y yo amaba la velocidad para mi corta edad de solo 4 años.
Abrí los ojos y mire. Sol con una sonrisa mientras rebasaba algunos autos.
Por alguna razón me pareció linda.
Negué con la cabeza y me fijé por mi ventana.
– ¿Acaso sabes a dónde vamos?– pregunté y ella detuvo de un jalón el auto haciendo que ambos nos hiciéramos hacia enfrente.
– No jefe, Perdóneme– dijo ella viéndome, y el brillo que vi hace un momento en sus ojos desapareció, es como si fuera una persona totalmente diferente.
– Solo vamos al este, me dieron el caso de un allanamiento en propiedad privada!–
– Ok jefe por favor Perdóneme.!–
Después de eso el camino fue extremadamente lento, ella solo manejaba muy despacio como si no supiera manejar.
No dije nada, ya que quería dormir.
Cerré mis ojos y caí en brazos de Morfeo
Cuando los abrí, la vi muy cerca de mí como si tratara de robarse mi oxígeno y con una mirada tan penetrante creo que si fuera una persona normal estaría aterrado, pero únicamente provoca que quiera….
– ¿Sabías que no me gusta respirar el mismo vapor que suelta otra persona?–
– ¿Qué? – ella se ve confundida y regresa a su asiento. – No se despertaba solo me cercioraba de que estuviera respirando, ya hemos llegado Jefazo.!–
– ¿Sol Solicitó, que haré contigo.?– Ella agachó la mirada.
– No te quiero consumiendo mi oxígeno.–…. – Bajemos.–
Abrí la puerta del auto y bajé, ella después bajo.
No me gustan las cosas extrañas y está mujer lo es.
– Jefe, ¿Dígame qué vamos a hacer?-
– Ahora somos parte de crímenes menores, solo recabar información y volver a la penitenciaria, llenaras un reporte entregarlo al superior y posteriormente esperaras si nos darán el caso o se lo dejan a alguien más.–
– ¿No puede decidir usted si quiere el caso?–
– Solo quiero regresar a crímenes violentos así que si se lo dan a alguien más no me importa.–
– Claro jefe.–
A ella parece si importarle, ¿Tanto necesitará el dinero?
Entramos a una casa de ricos, la persona que vive en este lugar tiene los mismos gustos horrendos que mi madre tenía.
Bienvenidos!_ nos saluda el mayordomo y nos deja pasar. – Mi amo estará con ustedes en un momento. –
Nos guio hasta la sala, los sofás eran como los que usan los abuelos está muy feos, pero cómodos.
Tomamos asiento Sol comienza a hablar, pero yo de nuevo la ignoro, me encanta verla enojada.
Después de unos minutos entra el señor Rollar dueño de la casa.
– Hola somos oficiales mi nombre es Harrison y ella es mi… Sol.– no puedo llamar compañera a una garrapata.
– Mucho gusto señor!_ dice Sol extendiéndole la mano y él la ve de arriba abajo como si estuviera viendo por dónde meter su pene, la ve como si quisiera desnudarla con la mirada.
Quien no, ella es pelinegra, tés tigreña, ojos azules, cabello chino en caireles delgados y abultados, su cabello le llega a la cintura diría que es una criolla, una combinación de un africano o quizá un indo y un blanco.
Creo que en otro tiempo sería una esclava muy linda, claro si una mujer como ella fuera tu tipo.
– Señor dejé de verme de esa manera.!– dijo muy sería fulminado con la mirada al hombre.
– Nadie te ve de ninguna manera, nena no me gustan las negras.–
Idiota racista de mierda, estoy muy alterado el día de hoy…
– No vinimos aquí para hablar de sus gustos, mejor dígame qué le robaron, venimos a levantar un acta.!– Dije
– Vengan conmigo y no toquen nada. – Dijo el señor viendo a Solicitó
– Vamos Sol!– le estiro la mano al hombre para que pase primero y sol se vaya atrás, no quiero que le vea el trasero a mi compañera.
Nos lleva a una bodega donde está una enorme caja de seguridad.
– Este es el problema me robaron, y no sé quién.–
– ¿Las cámaras de seguridad están de adorno?– Pregunto sol
– Las cámaras no captaron nada…–
Entre a la enorme caja.
– Acabados de titanio, grosor de casi 60 centímetros, seguro automático en caso de querer abrir por más de tres veces se cierra automáticamente cuenta con 3 cerraduras manuelas y una digital. … Esta caja es imposible de robar. – Dije. – ¿Señor Roller qué demonios tenía aquí?, ¿El santo grial? –
Él me ve con una sonrisa.
– No solo algunos artículos personales, ¿creen que puedan encontrar al ladrón.?–
– Necesitamos reportar lo que robaron!– dijo Sol.
– No me interesa lo que robaron solo quiero al ladrón…!–
La persona que robo este lugar, sabe muy bien lo que hace, y como sincroniza la caja fuerte para ser abierta sin ningún error para eso se necesita mucha práctica. Sin duda es un genio, quiero conocer a esa persona, miro hacia la mesa que está dentro de la bóveda el sitio se ve impecable y huele a cloro, este lugar fue limpiado recientemente, la persona que lo limpio tenía algo que ocultar con mucho recelo, me fijo en el techo y tiene conductos de aire, par que quieren conductos de aire en una caja fuerte, altamente sellada, hay un archivero y camino hacia el cómo siendo atraído por un imán.
– No, no se acerque, hay no está permitido.– Grito el señor.
Pero no me detengo, arriba del archivero ahí un broche de niña en forma de moño rosa con blanco.
–Nos vamos– … – Pasaré su caso a la comisaría –
– Muy bien.–
Hice como que dejaba el broche, pero me lo llevé, ha de tener ADN para análisis.
Sol y yo salimos de esa casa
– Jefe ese señor es muy extraño.–
– Si, te dejaré en la comisaria, encárgate de llenar el reporte, tengo cosas que hacer.–
– ¿Acaso usted no trabaja?– Dijo Sol
– Solicitó los primeros años trabaja duro para que después no tengas que dar cuentas de tu hora de salida.– Dije
La llevé a la comisaría, y me fui.
Necesitaba sangre, me siento como si fuera un vampiro.
Me detuve un uno de los callejones más oscuros y peligrosos de la ciudad cuando estaba en crímenes violentos catalogan este lugar como la cola del diablo, ya que siempre encontraban muertos, violaciones y asaltos en este lugar, espero y hoy este de suerte.
– Nooooo, suéltame, maldito hijo de…. – Eureka.
Me bajé de mi auto y lo vi, vi a mi próxima víctima queriendo abusar de una colegiala.
– Ayuda por favor!!!_ gritaba la jovencita.
– Deja a la niña!–
– ¿Tú quien demonios eres? – pregunto molesto y saco algo más que su pene del pantalón, saco un arma nueve milímetros y me apunto.
– Vete no me gusta compartir mis víctimas.!!_ dijo molesto y comenzó a disparar a lo imbécil, no le daba a nada.
– Tu puntería es pésima.– aunque uno si me dio, pero traía mi chaleco, así que solo cosquillas me hizo.
Me acerque lo suficiente le quite el arma y le dispare en una pierna.
– Vete soy el oficial Kevin.– le dije a la muchacha y ella salió corriendo, no soy idiota no le diré mi nombre inventado por si ella va a la comisaría y este hombre amanece muerto mañana.
– Duele.!!!- Gritaba con desesperación.
– Te dolerá aún más.– lo aventé al suelo y con mi pie presioné su herida.
– Haaaaaaaaaa!!!– sus gritos eran como la mejor melodía de Megadeth para mi oído, le falta un solo de guitarra.
Lo agarre de los cabellos y lo arrastré a lo profundo del callejón.
– ¿Te gusta abusar de las niñitas?–
– Ella me provocó!!!_
– Pues tú me provocas a mí.!!_
Le baje el pantalón y le dispare en sus partes nobles él se agarró mientras gritaba aún más.
Intente dispararle de nuevo, pero el arma no tenía balas y no usaré mi propia arma, limpie el arma con un trapo, para quitar mis huellas y la arroje lejos, después agarré un trozo de madera y lo encaje con presión en sus piernas, lo torture una y otra vez hasta que el hombre murió, acabe bañado en sangre, guarde el trozo de madera en la cajuela de mi auto y me fui, estaba bañado en sangre, pero por lo menos el deseo de matar a alguien la lo sacié, suele decir mi tío que cuando alguien es como nosotros la mejor forma de saciar nuestra necesidad es atreves de alguien culpable, que tengo que tener ética y seguir un protocolo, no atacar a gente inocente. Pero si muere gente inocente no es algo que me importe, solo tengo la necesidad de sacar mi sed.
Si he matado a gente inocente y lo gracioso es que no sufro de arrepentimientos.
Llegué a casa me desnudé y entre a la regadera.
El agua se llevaba la sangre de ese hombre.
Cuando salí me vi en el espejo, mi cuerpo está lleno de marcas y cicatrices por todos lados.
Estoy por irme a la cama cuando tocan a la puerta.