No puedo perder a mi hijo

1360 Words

La enfermera da un paso al frente y me cubre un poco, como si quisiera interponerse, como si yo fuera una porcelana frágil que él pudiera romper con tanto ímpetu. —Joven —dice con voz firme, como esas madres que saben poner límites—, salga ahora mismo. Su madre necesita paz, necesita reposo. ¿Acaso no entiende? Ella está en un embarazo delicado. La doctora fue clara: nada de sobresaltos, nada de discusiones. —¡Ella es mi madre! —grita él, con la voz quebrándose—. ¡Y no me ocultará algo así! Lo escucho y me duele. Me muerdo el labio. Tengo ganas de tomarle la cara entre mis manos, de decirle que se calme, que confíe en mí, pero estoy atrapada en esta cama, con el cuerpo adolorido y el corazón en guerra. Y entonces la puerta vuelve a abrirse con fuerza. Un portazo que sacude todo. Y ahí

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD