Josh Harley era alto, rubio y estaba convencido de su propio encanto. Él era exactamente el tipo de persona que ponía los dientes de Hunter a chirriar, y ese habría sido el caso sin importar dónde se hubieran conocido. Josh exudaba confianza mientras caminaba en la habitación, su perfecta sonrisa en su lugar mientras estrechaba la mano y daba palmadas en la espalda. Tenía una palabra para todos y parecía recordar todos sus nombres. Claramente estaba tan en su elemento como Hunter no lo estaba. Toda esta gente rica, llena de joyas y falta de sinceridad, hizo que Hunter se diera cuenta de que él no era uno de ellos. Le recordaba a cuando era un adolescente, cuando tenía todos los movimientos pero nada del dinero. Le recordaba a otros niños, como Josh, recordándole su lugar. Hollis y

