Anthonela un poquito decepcionada, de que Gustavo no la hubiera llamado en toda la semana. Entro a la casa, en vista que no tenía nada pendiente para hoy, decidió quedarse. Al entrar, su madre ya en la cocina, la abraza y le felicita por sus veintidós años, le estampa un beso y le da la bendición. - Su padre, quien también se iba levantando, comenta… felicitaciones mi princesa, parece mentira que ya hace veintidós años, vimos esta preciosa flor nacer. - Anthonela emocionada por lo que le decían sus padres, los abrazos a los dos y les dijo… mi mayor felicidad es tenerlos aquí a los dos conmigo. - Su padre, orgulloso de su hija, le dice, por eso no podemos pasar por alto tu cumpleaños, además que es viernes y nadie trabaja mañana, nos arreglaremos e invitaremos a Marilyn y a Rosalin para

