* * * * * * * * * * * * * * * * * Estaba sentada a un costado de la camilla, mirando el colorido e hipnótico parpadeo de los ojos de Erick. Si alguien hubiese entrado a la habitación y me preguntara que estoy mirando le diría absolutamente "Nada" pues llevaba más de una hora mirando al vacío, Erick nos había descubierto cómo podría negarlo si nos vio a todas reunidas, no podía mágicamente borrar las últimas dos horas. Su rostro aún estaba inflamado, casi desfigurado cómo si en realidad está fuese su verdadera apariencia, un vil y vulgar monstruo debajo de la piel de un ángel. Podía descolgar el teléfono en cualquier momento y hacer que lo detuvieran por fraude, las chicas estaban afuera todas podíamos testificar en su contra incluso está noche la carta estaría bajo mí poder. Claro q

