Aurora, estaba ocupada preparando té y galletas caseras. A ella siempre le gustó tomar el té por la noche con Ana, quien la ayudaba con las galletas. Ambas estaban a punto de sentarse juntos en la cocina cuando apareció Lucas con el rostro tenso. Ana le sonrió corriendo en su camino. Sus expresiones se relajaron después de verla. Besando su frente y abrazando su cintura, se volvió hacia Aurora, quien le sonrió y él le correspondió con una pequeña. —El jefe te está esperando en su oficina. Voy a llevar a Ana hoy más temprano. Analice lo miró con el ceño fruncido al sentir claramente la tensión acumulada en sus músculos. Aurora asintió dándole una sonrisa de despedida a Ana. Ella también decidió tomar té para Zeus. Pero como al hombre le gusta tomar café y que sea n***o ella se llevó té

