Iba hablar cuando se cayó un plato, Louis y yo nos asustamos, nos miramos y miramos el plato roto
—Disculpa se... me cayó –dijo no muy convencido
—Tranquilo, espera que traigo la escoba –
Busqué la escoba, lo llevé a la cocina, nos agachamos a recoger los pedazos grandes, estábamos muy cerca, me incomodaba un poco su cercanía
En eso se vuelven a caer tres platos más, nos asustamos y en eso entran los chicos
—¿Qué pasó? –preguntó preocupada Sophi
—Nada solo que se cayeron los platos porque los puse muy al borde –dijo Louis tratando de convencerse así mismo
—Ajá lo que Louis dijo –
—Pero ¿Están bien? No se cortaron o algo parecido –dijo aún más preocupada Sophi
—No, nada grave –sonreí para darle confianza
—Ok, por favor no rompan más platos ¿Quieren? –dije con tono de burla
—No lo prometemos –dijimos al mismo tiempo, nos miramos y reímos
Sophia y los demás salieron, dejándonos a solas
—Bueno ya hay que limpiar y guardar todo eso –dije tranquila
—Ajá y sin romper ningún plato –
Después de guardar y limpiar todo, nos sentamos con los demás a seguir conversando, pero un seguía esa sensación de que me estaban observando, los chicos no se fueron hasta que nuestro padre llegó
A papá les agradó los chicos al igual que a ellos, después de eso se retiraron al igual que nosotros a nuestra habitación
—Qué bueno que a papá le agradaron los chicos –dijo Sophi mientras se metía a la cama
—Si... sabes pensé que no haríamos amigos –dije imitando su acción
—¿Por qué pensabas eso? –dijo con curiosidad
—No lo sé, para nosotras todo esto es nuevo –dije encogiendo los hombros
—Pues sí, que te mudes a otro continente, nuevo hogar, nueva casa, nueva escuela, nuevos amigos –
—-Nuevos amores también, ¿No? –dije con una risita
—¡Cállate! y duerme de una vez –
Suelto una risa corta
—Ok buenas noches –dije, pero no recibí respuesta ya que se había dormido
Cómo quisiera dormir así de rápido
Después de contar ovejas
Lo sé, es tonto, pero me quede dormida
Me desperté por el sonido del piano
No otra vez
También la máquina de escribir sonaba, me levanté de la cama, salí del cuarto dirigiéndome a las escaleras, cuando me asomé los vi, el rubio tocando el piano y el de rulos escribiendo, los dos estaban muy concentrados en lo que hacían
Se ven tan inofensivos
Así que tomé una bocanada de aire y me armé de valor
—¿Hola? –el rubio volteó su cabeza 180° y el ruloso sólo levantó la mirada, tragué saliva
—Soy Nora Smith y ustedes son ...? –dije con un poco de miedo
Sabía quiénes eran, pero quería que ellos mismos me lo confirmaran
—Soy Harry Styles –me respondió el ruloso
Me sorprendí, no espera que me respondiera
—Niall Horan –dijo el rubio serio
—¿Qué están haciendo? –pregunté curiosa
—Toco lo que siento –dijo Niall de una manera brusca que se dio la vuelta y siguió tocando el piano
—Escribo lo que pienso –dijo Harry
—¿Qué estás haciendo aquí? –preguntó Niall sin ni siquiera mirarme —Te dije que debían irse –
—Yo... yo no podía dormir porque escuché el piano y la máquina –dije
—¡¿Es que no entendiste?! ¡Deben irse! –dijo enojado poniéndose de pie
—¡Niall basta! Después lo hablamos –dijo Harry también poniéndose de pie
—¡¿Hablar qué?! ¡Ellos están en NUESTRA casa! –gritó señalándome
—Niall tranquilízate –dijo Harry tratando de calmarlo tocándole la espalda —Son las primeras personas que se atreven a entrar después de varios años, además podemos hablar con ella antes de echarlos –
Al instante me cayó bien Harry, pero Niall... es como si quisiera hacernos daño
—Está bien –Niall me miró —Siéntate –
Camino con nerviosismo al sillón, ellos imitan mi acción y se sientan en el sillón de en frente
—¿De dónde eres? –me preguntó Niall, pero desvíe mi mirada hacia Harry
—De USA –respondí
Estaba jugando con mis manos estoy tan nerviosa, no sabía de donde sacaba fuerza para hablar y no necesitaba luz para verlos ya que gracias a la luz de luna los veía
Pero Niall notó lo nerviosa que estoy
—Tranquila que no te haremos daño... al menos nosotros no –dijo susurrando
Pero fue bastante audible para mí
—¿Qué? –estaba pálida, seguro que lo estaba
Harry lo fulmina con la mirada
—Él no habla en serio, no les haremos daño –
—Nosotros no pero EL si –Harry lo volvió a fulminar con los ojos
¿El? ¿Quién es El? No creo que sea conveniente hablar de eso ahora, dudo mucho que me cuenten, mejor pregunto otra cosa
—¿Ustedes son los que están enterrados atrás? –
—Si –dijo Niall
—¿Por qué murieron? –pregunté
Se miraron unos segundos y después volvieron a mí y negaron
—No nos gusta hablar de eso –respondió Harry
—Ah, lo siento –me sentí un poco mal
Tonta
—¿A qué edad murieron? –volví a preguntar
—Tenía diecisiete –dijo Harry
—Yo tenía dieciocho –dijo sin interés Niall
—¿Cuántos años tienes tú? –me preguntó Harry
—Tengo dieciséis –Harry sonrió
Se le firmó unos bonitos hoyuelos
Si así de muertos son guapos, cómo habrán sido cuando estaban vivos
—¿Puedo preguntarles algo? –
—Ya lo hiciste –respondió de mala gana Niall
—Prosigue –dijo Harry ignorándolo
—¿Alguno de ustedes estuvo observándonos hoy en la noche mientras cenábamos y tiró platos al suelo? –pregunté mirándolos
Niall desvío su mirada, Harry lo miró bruscamente
—¿Por qué lo hiciste? –le preguntó Harry
—¿Fuiste tú? –pregunté sorprendida mirando a Niall
—Si, fui yo –me dio un escalofrío
—¿Por qué lo hiciste? –volvió a preguntar Harry
—Porque están en NUESTRA casa –respondió mirando a su amigo
—Pero ¿Qué te sucede? –le preguntó —Tú eras el que quería que vinieran personas a NUESTRA casa y ahora quieres arrepentirte y echarlos como si fueran basura? –parecía enojado
—¡No responderé con ella aquí! –exclamó mirándome
Si las miradas mataran ya estaría muerta
—¿Te he hecho algo o mi familia? ¿Por qué nos quieres botar de la casa? Porqué me gustaría saber la razón por cual lo estás haciendo –le reclamé a Niall
Mi miedo se desvaneció y fue reemplazado por ira, él me miro con el ceño fruncido y Harry sorprendido por mi reacción