Cuando desperté estaba en mi cama
¿Cómo llegue aquí?
Sólo recuerdo que me desmayé por ver aquel chico, creo que vi a uno de los fantasmas
Me encontraba sola en el cuarto, así que me dispuse a bajar, iba a entrar a la cocina cuando mi vista se distrajo por el piano
Eso me hizo recordar al chico mejor dicho el fantasma tocando el piano, así que él es famoso pianista y amante de la música
Tal vez solo fue un sueño
Estaba pensando hasta que alguien me sacó de mis pensamientos
—¡Nora! Al fin despertaste –dice Sophia sonriente
Di un leve salto ya que me asustó
—Deja de asustarme así Sophi –la miré con mala cara
—¡Hija! despertaste, ¿Dormiste bien? –se me acerca y me abraza
—Si papá, aunque no dormí bien –hago una mueca
—¿Y cómo no? Si te desmayaste –dijo Sophi con una risita
—¿Así? –pregunté confundida
—Si hija, ¿Por qué saliste de tu cuarto? Gritaste y cuando llegué al lugar estabas en el piso –me preguntó mi papá
—Ah es que creí que había un ratón y tú sabes que los odio –dije separándome de él
—Eso tiene más sentido –dijo Sophi como si fuera obvio
—Pero por suerte no pasó nada –dijo papá mirándonos —Bueno niñas tengo que ir a trabajar no puedo llegar tarde en el primer día –besó nuestras cabezas —Pórtense bien y si van a salir no vuelvan tarde ¿Ok? –
—Ok papi –dijimos ambas
—Cuídense, adiós –dijo atravesando la puerta
—Adiós –dijo Sophia
—Adiós –dije después de unos segundos
—Sophia –susurré para llamar su atención y ella me miró —No fue un ratón lo que me asusto anoche –dije recordando lo que pasó
Me miró intentando descifrar lo que le diría
—¿Entonces? ¿Qué fue lo que pasó? –
—Ayer vi a unos de los fantasmas –dije mirándola fijamente y su cara era de sorpresa —Creo que era el pianista, bueno era él porque estaba tocando el piano –dije jugando con mis manos nerviosamente
—¿Entonces... los vistes? –preguntó
Asentí con la cabeza —Si y me dijo que nos vayamos de la casa –
—Pero... pero eso no puede ser –dijo un poco asustada
—No lo sé, pero pasó y sólo vi a uno –dije mirándola —¿No escuchaste el piano y las teclas de la máquina de escribir? –le pregunté
Negó con la cabeza
—No escuché nada, lo único que me despertó fue tu grito, yo no escuché el piano ni la máquina de escribir –dijo recordando
—Pues yo sí lo escuché y por eso mismo salí del cuarto para ver que producía ese ruido vi a un chico sentado en el piano tocando –dije mirándola, ella me indicó con la mirada que continúe, así que suspiré y seguí —Y cuando quise volver a mirar él estaba a un metro de mí, me asusté, fue cuando me dijo que nos fuéramos y ahí fue cuando grité –
—Yo no escuché nada, lo siento yo... –dijo como sintiéndose mal por no haberme ayudado, pero la interrumpí
—No te preocupes, cuando me desperté por el ruido me di cuenta de que tu seguías durmiendo por eso no te desperté –dije para tranquilizarla
Se paró, me abrazo y le correspondí
—Solo quiero que estemos bien, tú, yo y papá –dijo mirándome preocupada
—Tranquila, al igual que tu quiero que estemos bien –dije pensando unos segundos
—Entonces... hay que olvidarnos de esto y hay que despejar nuestras mentes, desayuna y cámbiate porque vamos a salir ¿Sí? –dijo mostrando una leve sonrisa
—Ok, ok, yo desayuno y tú te vas alistando ¿Sí? –dije igual
—Oki –dijo subiendo las escaleras para luego desaparecer
Después de desayunar, Sophi ya estaba lista, así que solo faltaba yo
Subí las escaleras y entre al baño para bañarme, estaba en frente del espejo con una toalla en mi cuerpo y otra en la cabeza, cuando veo a un chico mirándome, tenía cabello con rulos y lo único que hice fue gritar
—¡AH! –grité, salí del baño y en eso veo a Sophi asustada acercándose a mí
—¡Nora! ¡¿Qué pasa?! ¡¿Por qué gritaste?! –
—Había alguien en el baño –tartamudeé, después de escuchar eso Sophia iba a entrar, pero la agarré del brazo —No vallas –pedí, pero muy tarde ella entró y yo la seguí
—No hay nadie –me miró
—Sophi... –me miró —Era un chico, pero no era el mismo que vi ayer tocando piano, éste era con pelo ruloso –me miró sorprendida
—O sea... que es él otro –dijo temblando
Asentí con la cabeza
—Sólo me asustó nada más, espera me cambio y nos vamos ¿Sí? –
—Si, apúrate –dijo un poco nerviosa
Me cambié lo más rápido posible y salimos de la casa para ir al pueblo y encontrarnos con los chicos, cuando una pregunta se me cruzó por la cabeza
—¿Le decimos a los chicos? –pregunté, ella lo estaba pensando
—Si ellos preguntan, pues si, ¿No? –dijo con duda en su rostro, iba responderle cuando alguien me interrumpe
—Hola chicas –dice Zayn sonriente
—Hola Zayn –dijimos
—¡Hola! –apareció de la nada Liam
—¡Hola! –dijimos otra vez
Pero faltaba uno de ellos, Louis
—¿Y Louis? –pregunté
—Estamos esperando que salga de trabajar –respondió Zayn
—Ah... ¿Y en dónde trabaja? –pregunté curiosa
—Allá –Liam señaló una tienda de antigüedades y me reí
—¿Ya en serio dónde trabaja? –
—En serio trabaja ahí –dijo confundido —¿Por qué te ríes? –
—Es que Louis es tan... alegre y que trabaje ahí es raro ¿No? –
—Pues a decir verdad ese lugar es muy tranquilo a comparación de él –dijo Liam como pensándolo
—Tienes razón –dijo Zayn pensándolo unos segundos después —Chicos voy a comprar un helado no tardo –dijo y se fue
—Yo... voy a entrar a ver a Louis –dije para dejar solos a Sophi y a Liam
—Nora no... –Sophi no pudo terminar la frase porque yo ya había entrado a la tienda