Desde pequeña me han dicho que el rojo es uno de los colores que más me favorece por el color trigueño de mi piel. Es por ello que he tratado de usar esa información como una carta de ventaja, tanto que se ha convertido en mi color favorito. Cada vez que necesito usar mis poderes femeninos me decanto por alguna prenda roja o labial del color, porque muchas veces el ser una cara bonita trae consigo ayuditas o favores indirectos; antes he conseguido cosas por parecerle linda a alguien. Como Nader cuando me dio empleo a los catorce años, luego de ello nos hicimos novios. Aunque se supone que ahora mismo sostengo los documentos que omitirán esa necesidad de ser sólo "linda", ya que mis notas certificadas demuestran lo buena estudiante que soy, a excepción de una materia en específica de mi úl

