CAPITULO 5

889 Words
Me estremezco al ver como su mirada me intimida, después de esa bella obra de arte mis interrogante estaban al limite, Necesita saber el por que, y el como aquel cabernicola lleno de masa muscular podría bailar algo tan pasional como lo es el ballet, y lo peor de todo donde demonio esta Derevi. -Por que caminas como gatita enjaulada- pego un brinco al escuchar su voz, j***r por que dije demonio, he invocado a lucifer- o mejor dicho cisne enjaulada. -Eso no es tu problema, ahora dime donde esta Derevi- el sonrie, y se encoje de hombro. -Lo mate- mis ojos se entre abren, y poco a poco se empiezan a llenar de lagrimas- mentira solo lo encerré en el baño de su camerino dejando le inconsciente- el alma regresa a mi cuerpo y la furia se apodera de mi- estas loco maldito psicopatía como te atreves a tomar el puesto de mi mejor amigo estas enfermo o que. -No te pienso permitir de que me hables de esa manera cariño, pronto seré tu marido y me deberás respeto tanto como sumisión- niego, me alejo de el. -Maldot psicopata, eres un enfermo, yo jamas me casare contigo, me escuchaste bien jamas- el me agarra de la barbilla en un rápido movimiento, yo me quedo paralizada mi cuerpo rigido por su tacto. -Escúchame bien, tu eres mía, y lo que tu quieras no me interesas, ahora en adelante todo sera diferente, pensaba ir despacio, pero por lo visto es inútil contigo, así que no desafíes al infierno por que te puedes encontrar al demonio querida . -Suéltame maldito nerdental- el sonríe y acerca su rostro mas al mio, sus labios rosan mis labios, un suave cosquilleo en mi vientre se intensifica. -No quiero- susurra- sabes cuantas noches e soñado con hacerte mía, he fantaseado con tu cuerpo de muchas maneras, con saber como es el sabor de mis pliegues húmedos y dispuestos para mi, como sera meter mi polla en tu húmeda cavidad, no sabes lo mucho que te anhelo Angela Obriens lo mucho que e deseo, yo se que tu también me desea moya lyubov '(amor mio) - me estremezco ante su voz tan viril, sus labios besan mi rostro, sierro mis ojos inconscientemente, mientras siento sus húmedos besos, mi corazón late a mil por hora, el deseo se incrementa cada vez mas, pero un explosión de emociones y sensualidad se revuelve en mis entrañas al sentir sus labios besando los mio, abro mi boca para dejarlo que intensifique aquel caluroso beso , el suelta mi barbilla posando su grandes manos en mi cuello, mis manos dan rumbo a su rostro,dejándolo hacer conmigo todo lo que le plazca, sus besos son duros intensos deseosos llenos de placer, gimo entre sus labios, tn firmes y ricos. -Suelta a mi hija desgraciado- mis ojos se abren y me separo bruscamente del el, nuestras respiraciones erráticas, mi corazón no para de latir a tumbones, mi padre se encuentra detrás de Demoni con su arma apuntad ole la cabeza, una puntada de miedo recorre mi cuerpo, Demoni sonríe escandalosamente, sin voltearse. -Creíste que no me iba a dar de cuenta de que estabas tras de mi- dice demoni con una sonrisa amarga- no soy tan estúpido Tristan, que no se te olvide de que tengo ojos por todas artes incluso me entere de tu llegada por los guardias que están vigilando a la entrada, fuiste tan tonto en creer que eran los del auditorio- dice con tanta tranquilidad que hiela mi piel- ahora baja el arma y hablemos como personas civilizadas, bueno podremos intentar hablar como personas civilizadas. -No mi hija se va conmigo, ella no se casara con nadie si no lo desea, ademas los negcios es entre tu yo no puedes meter a mi familia en esto, tu muy bien sabes que la familia es sagrada- otro hombre entra y apunta a mi padre por detras- pero que demonios. -Estas hablando con el jefe de ellos, ahora se bueno y baja el arma- mi padre no sede, sus ojos están llenos de rabia, y se  la perfección de que no dudaría en disparar. -Padre... padre por favor baja el arma, por favor...- mi voz tiembla mi cuerpo tiembla de miedo, el otro hombre sabe que solo basta un solo movimiento de Demoni para jalar el gatillo. -Hazle caso a tu hija Tristan, por tu bien, para que no hagas viuda a tu mujer tan pronto ni a tus hijas huérfanas baja el arma- mi padre me miera dudativo, pero niego, camino asía el con cautela poso mi mano en la suya, y lo iro suplicante. -Yo me iré con el padre, déjalo, el no es malo si, se que seré feliz con el, por favor padre baja el arma. -Hija no tienes por que mentir- murmura, vuelvo a negar. -Me gusta padre, el me gusta, ademas tu mismo viste, me gusta lo que me hace sentir- digo, el me mira impresionado furioso y un tanto dudoso, el asiente, baja el arma, yo lo abraso con todas mis fuerzas. -Espero que sea cierto, por que si el te arranca un solo pelo juro que no me importara que me mate pero antes de ello me lo llevo conmigo al infierno. -No tiene por que preocuparse por ello, seria incapaz de hacerle daño a mi prometida Tristan- lo miro me estremezco, su mirada esta lleno de recelo. Mi vida a penas comienza...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD