Before flight Llego tarde, debo darme prisa haciendo la maleta. Todavía tengo que planchar mis pantalones favoritos y los zapatos que me puse anoche están debajo de la cama; es ya la segunda vez que se me olvidan los pantis de repuesto. ¿Había cogido el adaptador de enchufe para el cargador del móvil? No, en São Paulo no sirve, o puede que sí, no me acuerdo… lo cojo igualmente. Tengo que acordarme de coger un paraguas pequeño, no me fio del pronóstico del tiempo, prueba de ello es mi envidiable colección de paraguas de bolso multicolor; los compro para poder regresar al hotel con la ropa seca o para poder dar un paseo por una ciudad imprevisiblemente lluviosa. Hoy mi pelo es indomable y estas horquillas no sujetan. Pero ¿por qué he vuelto a cortarme el pelo tanto? Tal vez la planch

