El sol se asomaba tímidamente por la ventana del apartamento de Ivana, iluminando su rostro cansado. La noche anterior había sido un torbellino de emociones, y aunque había tomado la difícil decisión de alejarse de Dante, su mente no podía dejar de pensar en él. **El mensaje de Dante** Con el teléfono en la mano, Ivana dudó por un momento. Finalmente, decidió abrir el mensaje. - Ivana, por favor, hablemos. Necesito que entiendas algunas cosas sobre mi familia y sobre mí. No puedo dejar que esto termine así sin que sepas la verdad - Las palabras de Dante la hicieron sentir un torbellino de emociones. ¿Qué verdad? Se preguntó, sintiendo que la curiosidad comenzaba a reemplazar la tristeza. Aún con el corazón pesado, decidió que debía escucharlo. Respondió: - Está bien, podemos hablar.

