Alec se recuperó y salió de ella. Luego se quitó ambos preservativos y los tiró dentro de la poceta, dejando que el agua se llevara cualquier prueba de lo que había pasado. Subió sus pantalones, verificó su aspecto frente al espejo y vio que Amanda lo observaba fijamente. Se notaba que estaba furiosa, pero él no tenía tiempo que perder, así que fue hacia la puerta. —¿Eso es todo? Él respiró profundo antes de responder. —Amanda, ahora soy un hombre casado, lleno de compromisos y responsabilidades. Si vine a verte fue porque valoro lo nuestro, pero entiende de una jodida vez que las cosas han cambiado. —Yo pensé que estaríamos juntos todo el día. —Eso es imposible, Amanda. —¿Estás enamorado de ella? —¿Qué cosas tan absurdas dices? No estoy enamorado de ella y mis sentimientos por ti n

