Alec tuvo que reaccionar, así que sonrió y profundizó el beso para darle tranquilidad a su familia y todos en la mesa aplaudieron menos Amanda, pero su padre, que estaba impresionado con la noticia porque no sabía que su hija quería madre, aunque no pudo evitar sentirse feliz. —Me alegra mucho que vaya a tener un nieto. Alec intervino para desviar la atención. —¿Qué les parece si vamos a la piscina? A todos les encantó la idea, así que fueron a cambiarse. Alec tomó la mano de su mujer para llevarla a la habitación y cuando entraron la tomó por el cuello y la pegó de la pared. —¿Qué mierda estás jugando? ¿No te es suficiente con todo lo que has provocado desde que apareciste en mi vida? Él estaba muy furioso y Livia temió porque sintió que no conocía al hombre que estaba frente a ella

