Alec estaba profundamente ofendido y no era porque ella hubiera detenido el encuentro, sino porque era la primera vez en la vida que una mujer mostraba repulsión hacia su persona y, aunque trató de ocultar lo mucho que eso lo había jodido, no lo logró porque se quedó observando a Livia como si no pudiera creerlo. Entonces ella chasqueó los dedos frente a sus ojos para que saliera del asombro y le señaló el baño. Él reaccionó y observó la erección que tenía en su short antes de caminar hacia el baño y azotar la puerta. Cuando estuvo dentro golpeó la pared una y otra vez mientras maldecía toda su vida. Es que aún no entendía por qué ella lo había despreciado. Joder, ¿acaso no notaba todo el esfuerzo que él ponía en esa maldita relación que, aunque era falsa, se esforzaba por hacerla feliz?

