Capítulo 4

1117 Words
Vanessa Solo tenía una semana viviendo con el cuaderno de kínder y el muy imbécil se había largado a una boda dejándome completamente sola en su hermosa Pero estúpida casa ¿Lo peor de todo?, no se había ido hoy sino ayer a la jodida boda ¿Que puta boda tarda dos días en celebrarse? Y el mamañema de harry que no había aparecido por este lugar desde el día que me dejó sola con su jefe, pero no es como si me interesará mucho. Y aunque gracias a mi soledad he podido revisar cada rincón de él enorme apartamento — y cuando digo enorme es porque ciertamente lo es —, nada me ha sorprendido ni un poco, solo la gran piscina y el que será mi estudio de pintura. Tomo mi teléfono y mi laptop, para abrir la cámara web, para así poder marcar a Tati que tumba la llamada dos veces y luego la toma con una sonrisa en el rostro. — Vanessa. Contesta Tatiana por la gran pantalla, su mirada rápidamente estudia la habitación y la sorpresa se hace notar en su rostro. — Que linda habitación — sonríe — Te tengo un notición. — Tati, no es por ofender — aclaro antes que todo — Pero no quiero escuchar como has follado. » Con alguien está semana — gruño sin humor — y no me interesa si te comiste a Leticia. — Alguien amaneció del lado equivocado de la cama. Dice mientras rueda los ojos, y si es cierto que no tengo el mejor humor, esto gracias a mi situación, pero es que Tatiana en ocasiones se sobrepasa, además y aunque es mi amiga es demasiado interesada, además creó que se follo a mi padre. — Como sea — ríe entre dientes — En estos días estaba en tu casa y ... — ¿Que tú hacías en mi casa? Le cuestionó, ya que no hay razón para que ella esté o valla a mi casa si yo no estoy allí, además mi padre es el único que se encuentra allí, claro después que yo me mudé aquí. — Eso es lo de menos Vane — sonríe — Pero como te contaba. — En tu casa había un tipo — se abanica el rostro con las manos — Dios mío, esa pana está buenísimo. Ruedo los ojos porque para Tati la mayoría de los hombres están buenísimos, y a ella no le importa si el hombre está casado, si tiene hijos, si es veinte o cuarenta años mayor que ella, porque lo único que le importa es el dinero. — Todos están buenísimos para ti — le recuerdo — Ahora dime ¿Cuál es el nombre de ese tipo? — Ricardo, me dijo que es su nombre. Las palabras de Tatiana se registran en mi mente y un escalofrío recorre todo mi cuerpo, provocando que mi cuerpo tiemble ¿Ricardo estuvo en mi casa? ¿Ese maldito bastardo estuvo con mi padre?, Siento las lágrimas arder detrás de mis párpados, pero las contengo. — ¿Me estás prestando atención? — cuestiona con impaciencia en la voz. — Si, Tati. Le contesto, aunque no es cierto, no había escuchado nada de lo que había dicho en los últimos minutos. — Bien — continúa — escuché que Ricardo le decía a tu padre que estaba buscando a su futura esposa. — Y que cuando diera con ella la haría viajar por todo el mundo ¿No es romántico? Si Tatiana supiera a lo que él se refiere con " viajar por todo el mundo “, la palabra le parecería todo menos romántico. — Oh, también me pidió mi número de teléfono y se lo di, porque vaya que está más que bueno y yo no voy a perder ese chance. — Tatiana la avaricia te corroe — le gruño — y sabes que eso puede terminar muy mal. — Mejor será que no te acerques a ese hombre Tati, él es peligroso. — No seas aguafiestas Vanessa — rueda los ojos — Y si vas a estar con tus malas vibras. — Mejor hablamos después. — Tatiana. Trato de hablar, pero ella cuelga ¡Joder!, Tatiana y su maldita obsesión por el dinero la harán perder la vida y más si se mete con el maldito de Ricardo. Tomo mi teléfono y marco al número de mi hermano, sintiendo como mi garganta se obstruye con las palabras contenidas, y con mis ojos ardiendo por la retención de lágrimas, mi hermano toma el teléfono luego del segundo timbre. — Harry — murmuró con temor en la voz — Él estuvo en casa con papá. — Tati, escucho como le dijo que vendría por mí y que no le importa donde estuviera, él vendría por mí. — Vane tranquilízate — dice y escucho como se mueve — Jonathan ya tiene todo resuelto. — Cuando volvamos a long island, él se casará contigo enseguida. — Harry, tengo miedo. Digo y aunque nunca he mostrado mis emociones y la mayor parte del tiempo demuestro que soy fuerte y que no le temo a nada, la verdad es que ahora está situación me tiene bastante asustada, porque yo no quiero morir. — Vane, yo te juro que te voy a proteger con mi vida — promete — Pero Jonathan. — Te brindará algo que yo no puedo brindarte, Pero ¿Sabes que debes entregarte a él y así podrá mostrar que tú eres suya? — ¿Mostrar? — cuestionó — ¿De qué estás hablando? — Vanessa esta mierda es muy incómoda — dice — Ambos sabemos que eres virgen. » Y pues cuando tú y él.... Pues el mostrará unas sábanas con tu sangre demostrando que fue el primero en follarte. — Eso es una mierda — le respondo — Una mierda bastante machista y de cavernícolas. — Lo sé Vane — escucho el enojo en su voz — Pero es mejor eso. — A qué el hijo de puta de Ricardo te toque. A mí mente vienen imágenes de todo aquello que sé que es capaz de hacer Ricardo, Pero me preguntó ¿Sería yo capaz de aguantar tantas cosas solo por no casarme con Jonathan?, no, no sería capaz, no podría soportar tanto. — Lo haré — respondo en un susurro — Pero prométeme que me vas a proteger. — Con mi vida pequeña — me responde — Hablaré con Jonathan y luego te llamaré ¿Bien? — Bien. Murmuró y él cuelga el teléfono, dejo todo a un lado y tomo las gruesas sabanas cubriendo mi cuerpo, ya cansada por todo lo que me está pasando y todo solo por ser hija de Aníbal.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD