Capítulo 58 Silencio Pamela. Transcurrieron aproximadamente diez días desde la llegada de Raúl, él alegaba que no se alejaría de su madre o de mí, aunque yo decidí dar a luz aquí, no podía regresar a mi país hasta sentirme segura, a veces en las noches tengo pesadillas, despierto sudando, ni siquiera puedo ir con un psicólogo, debido al miedo de salir. «Otra caja de bombones» Si sigo así voy a engordar mucho, aunque estos obsequios llegan varias veces a la semana, pero no deja de escribirme, nunca antes me había dicho buenos días, o alguna pregunta si ya comí algo, hace unos años, con gestos así, me hubiese derretido completamente... —¿Otra caja de bombones?. —Amanda sonríe al ver los gestos de su hijo. —Sí, creo que él desea verme diabética. —Amanda vuelve a sonreír. —Al parecer in

