Elegí disfrutar de su brutalidad, de su tacto, e incluso ansiarlo después de una sola prueba. Ahora que estamos en su oficina, la sensación es diferente a la del dormitorio. No hay voces que me digan que está mal o que este lugar pertenecía a su esposa. Desde el día en que lo esperé en el sofá, he evitado activamente este lugar, así que es la primera vez que entro aquí. Al igual que él, su despacho desprende un intenso ambiente masculino. La sala de estar tiene un sofá de cuero n***o de respaldo alto y sillas. Incluso el cristal de la mesa de centro es n***o. Su escritorio de madera marrón oscura está coronado por tres monitores y él se sienta en una gran silla que queda empequeñecida por su musculoso cuerpo. Me sorprende encontrar a su lado estanterías del suelo al techo llenas de in

