—Tu amigo no suele despedirse ¿verdad?–Le digo a Nate qué mira como su amigo se aleja —No, es buen chico, pero tiene problema con las despedidas. Nunca dice adiós y eso. —Peculiar. —¿Entonces? —¿Entonces que? —Respondo de forma inocente, se a lo que se refiere y no se que contestar —Vamos Ali, ¿Quieres salir conmigo? —Pero ya lo hemos hecho — respondo confundida y fingiendo demencia —Ali, me refiero a una cita conmigo, tu y yo solos. Sonrío y veo esperanza en sus ojos. Suspiro —De acuerdo—Le digo y suelta el aire como si mi respuesta realmente ele hubiera quitado el aliento, yo sonrío.—Tengo que ir a la enfermero, trabajo—El asiente y se queda ahí. En la enfermería todo normal, el médico tratante, me deja tomar signos de un chico, medidas, talla, peso, presión, temperatura. Cre

