POV Iván Romanov «Ella se ha ido...». Es el único pensamiento que tengo en mi cabeza. Cada vez que intento pensar en otra cosa, en cualquier otra cosa que me ayude a sacarme esa maldita imagen de la cabeza, las imágenes vuelven con una fuerza implacable, como un eco que no puedo silenciar. El recuerdo de su cuerpo frío entre mis manos me agobia, me persigue, me consume. Aún tengo su sangre encima, impregnada en mi ropa, en mi piel, como una marca indeleble que no puedo borrar. Su aroma, ese olor tan suyo, está ahí también, mezclándose con el hierro de la sangre y el amargo de mi desesperación. Es un recordatorio cruel de lo que he perdido. Sé que si cierro los ojos, la maldita tortura volverá. Volveré a oír sus palabras con claridad, esas últimas palabras que no deberían ser las últim

