POV Pavel Me acerco a ella como un león que está a punto de cazar a su presa. Con la gran diferencia de que mi presa no está dispuesta a huir, sino que se queda, para enfrentar lo que tiene que pasar, de hecho, la forma en la que me mira me dice que está dispuesta a desafiarme, a jugar conmigo. —¿Tan necesitado estás de mi presencia? —espeta la desgraciada, con una enorme sonrisa burlesca en los labios—. Sé que soy irresistible para ti, Pavel. Lo que no sabía, es que estás tan necesitado de mí, con tanta urgencia. Sí que lo sabe, se lo hice saber, así como también ella me dió a entender que quería esto justo cuando se abrió de piernas para mí antes de la boda. Ambos lo queremos, somos unos malditos obsesivos que disfrutan de estar jadeando uno sobre el otro y ella no puede negarlo.

