POV Malika Salgo del pasillo con paso calmado. Nadie tiene porqué enterarse qué carajos voy a hacer o el porqué de mi afán de largarme. Slanislav parecía actuar solo, pero no puedo arriesgarme a creer solo en lo que mis ojos ven. Soy demasiado desconfiada y sé cómo se maneja la escoria, su forma de trabajar, como para creer que él vino sin nadie al lado. Llego hasta la pequeña casa y siento que un escalofrío me recorre la espalda cuando me doy cuenta de que no están los guardias que se supone debían permanecer aquí para su resguardo. Las palmas comienzan a sudarme, en mi mano, solo tengo la daga que usamos en la ceremonia que fue lo único que pude traerme, nada más. Mi corazón golpea con fuerza en mi pecho y es esto lo que me atormenta. Que ya no queda nada en mí misma, que puedan

