Al llegar a La Quinta, Gelys se apresuró para llevarme a mi habitación, se veía que estaba preocupado por no saber nada del rubio. El que siempre es conversador conmigo, lo noté distante, realmente preocupado, ante tanta ausencia, ante el silencio de Aleskey. Aunque me mataba la curiosidad por saber si sabían algo de él, no me atrevía preguntar, y menos a Gelys después de lo sucedido el día anterior, mientras menos interés demuestre mejor. Al cabo de un rato, Lucia subió a la habitación con una bandeja de comida. También la noté preocupada, por lo que me atreví a preguntarle: - Lucia ¿Te sucede algo? - Ay mi niña, el niño Ales no aparece aun, él no suele perderse de esta manera. Lo he llamado y no me contesta las llamadas. - Tranquila él ha de aparecer en cualquier mo

