El abogado…

1380 Words

+++++ El motor del deportivo rugió suavemente, un sonido sordo que se mezclaba con el viento. La nieve golpeaba el parabrisas con furia, pero dentro del habitáculo el aire estaba saturado de una tensión que podías cortar con un cuchillo. Salimos del bloque de apartamentos y puse rumbo hacia el centro, esquivando los montículos blancos que ya empezaban a cubrir las aceras. Ariadna se acomodó en el asiento de cuero, ajustándose esa falda azul que, honestamente, le quedaba tan bien que me resultaba difícil mantener los ojos en la carretera. La veía de reojo; estaba inquieta, jugaba con el dobladillo de su ropa y mordía su labio inferior, un gesto que yo ya había aprendido a identificar como su señal de "estoy a punto de entrar en pánico". —Entonces... ¿de verdad nos quedamos en tu suite? —

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD