¡Hombres!

1199 Words

Se fue, dejándome sola con el corazón a mil por hora y los restos de un desayuno que sabía a mucho más que a panqueques. —¡Eres un imbécil arrogante! —grité hacia la puerta vacía, aunque por dentro me sentía como si estuviera flotando—. ¡Y más vale que sepas picar cebolla, Sterling! Me quedé sentada allí, mirando mis manos pequeñas perdidas en sus mangas gigantes, dándome cuenta de que este 24 de diciembre no iba a ser solo una cena de trabajo. Iba a ser el comienzo de un incendio que ninguna lámpara de noche podría apagar. +*+*+*+*+*+ Regresé a la cabaña arrastrando los pies por la nieve, balbuceando insultos en voz baja que harían que mi madre me lavara la boca con cloro. Estaba en una especie de trance post-traumático-romántico. —"El único desorden que no quiero corregir", ¡já! —im

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD