Al levantarme de mi asiento, me coloco detrás de Raegan, quien impide que James se me acerque o siquiera pueda detallarme a su antojo. Le agradezco internamente por eso. ─¿Terminamos? ─Pregunta Raegan hacia los abogados. ─Sí, señor Waldorf. ─Entonces, mi esposa y yo nos retiramos ─anuncia sujetando mi mano para abrazarme por el costado y guiarme a la salida del bufete de abogados. ─¿Me invitarán a pasar la navidad en familia? ─Inquiere James de forma burlona mientras se ríe y tomo una bocanada de aire calmando mis latidos. Mi cuerpo está tenso y quiero salir corriendo, no sé cómo hice para contenerme tanto y no desplomarme en el suelo. Raegan y yo le ignoramos sin responder a esa absurda pregunta. Terminamos de salir y siento la palma del gatito en mi espalda baja erizándome la p

