Milenka Hidalgo Puedo oler la tela del traje de Raegan quemado, pero, él se aferra a mi cuerpo en el abrazo. Paso saliva calmando a mi corazón que sigue asustado, pensé que…no saldría. Llegué a sentir que una parte de mí se desprendía, todas las emociones se me acumularon y en este instante han salido empujándose una tras otras. Pestañeo enterrando mis dedos de su espalda. ─Gatito…estamos dando un espectáculo ─murmuro pensando que él no querría ser visto conmigo. Me quedó claro con el que me despidiera y su constante rechazo. Estoy muy enojada por dentro, pero, la preocupación de que saliera ileso del accidente me domó por completo. Es como si quisiera quedarme abrazada con él y aprovechar de patearle las bolas de gatito. ─Que disfruten de él ─declara─. Me siento cómodo ─agrega y mis

