Raegan Waldorf Cargo en mis brazos a mi pequeña arpía que no hace más que enojarse y hacer los gestos de su madre cuando decía odiarme, aunque, sé en el fondo que siempre me amó. Es la viva imagen de mi ratoncita, solo que, con una mezcla de nuestros ojos, presiento que realmente será imparable y mi dolor de cabeza…pagaré con ella mis años de mujeriego. ─¿En qué estás pensando? ─Indaga Milenka sentada a mi lado y también los invitados de la pequeña boda de Inara que da comienzo mientras que los futuros esposos aún no aparecen. ─¿Seré castigado? ─Pregunto y eso la desconcierta. ─Explícate, gatito ─exige pensando que es algo malo. Dejo salir un resoplido y le muestro a nuestra hija que sonríe de una manera encantadora. ─Es igual a ti, yo fui un mujeriego en mi pasado y no querré que

