— No puede ser, mientes… — dijo con dolor y todos en aquel comedor comprendieron que ese joven no solo había sido engañado por un monstruo con un bello rostro, también había entregado su corazón a un ser que no lo merecía. — Nunca miento agente Ledezma, puede que tenga muchos defectos, pero mentir no es uno de ellos, soy la reina de Chicago, no temo mostrar mi rostro cuando cobro venganza, porque nunca es por niñerías, cuando acabe con el clan Black la primera vez, fue porque tocaron a mi Rocco, cuando mate a Tamara fue por envenenar por años a mi hija, con Andrea, fue con toda razón, lo acabo de explicar, y con el señor James… — ¡No lo mataras! no puedo permitirlo, lo llevare yo mismo a prisión, será juzgado por robo de identidad y … — No. — Luis giro a ver a su padre, sin comprender a

