Estaba acomodando su bota, se había bajado lo que indicaba que desde que las compro había adelgazado, pues le llegaban al muslo, pero ahora había una que se bajaba cada dos pasos que daba, como ya lo había mencionado, las prioridades de Dulce eran muy diferentes a la de una persona normal, la joven no se molestó por esperar a ingresar al ascensor, solo levanto su pierna y la apoyo contra el marco, para así poder subir con más facilidad, su bota de diseñador. Giovanni no solo había logrado llegar en tiempo récor a Detroit, también era el primero y como premio, obtuvo una vista única del trasero de Dulce, algo que lo llevo a lamerse los labios, pero poco le duro su embelesamiento, ya que vio a un hombre pasar por su lado justo cuando la joven bajaba su pierna. — Hola bonita. — dijo el mayo

