DOS MESES DESPUÉS. -En esperanza segura y cierta de la resurrección a la vida eterna mediante nuestro señor Jesucristo, nosotros entregamos el cuerpo de esta joven a la tierra. El señor la bendiga y la guarde, el señor haga resplandecer su faz sobre el y le sea propicio, el señor dirija a ella su rastro y le de paz, ahora y por siempre. Amen.- Termino de rezar el padre. El ataúd fue bajando, pequeños sollozos salían de entre mis labios. El dolor que sentía en mi pecho era enorme. -¡No! ¿¡Por que ella!?- Los gritos de kendall se escucharon en todo el lugar. Su amigo la rodea entre sus brazos. -Tranquila hermosa, todo estará bien- Escucho la voz de su amigo la cual se encontraba ronca por a ver llorado tanto. -No, no lo estará nunca- Comento entro sollozos. -Se ha ido, me ha dejado

