Una semana después. Cierro el libro que tengo enfrente de mi, me quitó las gafas dejándolas en su estuche había sido una semana bastante agotadora tanto por las clases, cuidar a Nico y estudiar. Después de mis clases Alexander lo traía a mi casa ya que el tenía que ir se a su entrenamiento y no, no me molestaba para nada cuidarlo. -¿Mami?- Me llama mi pequeño el cual asoma su cabecita por la puerta. -¿Que pasa amor?- Pregunto con ternura. Lo había dejado en la sala viendo sus caricaturas favoritas en lo que estudia un rato era sábado y en la tarde tendría mi cita con Alex. -Hambre-.- Dice haciendo un lindo puchero. Sonrió. -Anda vamos a la cocina te prepararé algo - Digo arreglando los libros que había estado usando. Le preparo una rica sopa de verduras. -Cuando termines te iré a

