El palacio imperial iba recibir a la nueva princesa consorte. Los años de la consorte Azzar como la máxima autoridad en el palacio habían aportado un nuevo dirigente; el príncipe heredero Rashid y su consorte principal Shaina. El nombre personal de la princesa pasaría a ser un tabú y recibiría otro nombre en lugar del anterior; un título que fuese de acuerdo con su estatus y poder. Ella era la princesa consorte según los ritos de la tribu Himyar. Sin embargo, el verdadero estatus se le conferiría una vez estuviese casada según las tradiciones del palacio. Luego de eso marcharía en una gran caravana junto con la reina viuda y el heredero del imperio a la Meca para verlo coronar allí como el nuevo Califa abasida. La princesa consorte viajaba en su palanquín cubierto por un grueso toldo c

