— ¿Y? ¿Qué ha pasado? —ella lentamente se retiró los lentes de sol y entonces, él presionó su mandíbula con dureza al ver su rostro golpeado, que apenas ocultó el gran lente oscuro. —Él estaba sospechando desde la boda, —barrió un par de lágrimas—Y empezó a hurgar en mis cosas, hasta que dio con una foto de Grace de pequeña, era lo único que tenía de ella antes de dejarla. Entonces, empezó a investigarla, y, quedó sorprendido, luego llegó la decepción para después darle el paso a la ira. Él solo…—hizo una breve pausa cuando sintió que su voz estaba a nada de quebrarse. —Tranquila, —miró Edward a Marie con el rostro lastimado, sabía que Noah era impulsivo, pero jamás a alguien quien pondría una mano a una mujer, mucho menos a su esposa de hace más de veinte años. — ¿Tienes donde quedarte

