Lorenza llegó con una sonrisa de oreja a oreja, estaba emocionada por el giro que había dado los acontecimientos, unos que nadie sabía más que ella. Y esperó ansiosa por ver como terminaría esta noche. Lo bueno, pensó, que había una lista de invitados demasiado pequeña, personas en las que había la familia Langford deposita su confianza por años. Alessandro apareció bajando las escaleras, al verla, negó, presionando al mismo tiempo su quijada, cuando ella se dio cuenta, subió hasta quedar un escalón debajo de él, haciendo que ella levantara la mirada a su esposo. ― ¿Dónde has estado? ¿Por qué no contestas tu celular? ―preguntó. ―Querido, te informé que revisaría los últimos detalles de la boda. ― ¿Sabes que el chef ha llamado para cancelar de último momento? ¿Estás al tanto de eso? Ed

