Lorenza Langford se colgó los lentes de sol en su blusa y entrecerró los ojos al ver a Edward rodeado por su equipo de seguridad. Se quedó perpleja al presenciar cómo tomaba la mano de otra mujer y entrelazaba sus dedos con los de ella. Se acercó a la pareja, deteniéndose a cierta distancia, observando su gesto. —Madre, no esperaba que vinieras a dar la bienvenida —dijo Edward con sarcasmo. —Parece que me he perdido algo —murmuró, pero ellos escucharon claramente. —Te presento a Grace. Grace, ella es Lorenza Langford, mi madre —dijo Edward, presentando a la mujer sonriente. Lorenza aceptó la mano extendida por Grace y la observó detenidamente. —Mucho gusto, señora Langford. Eddy me ha contado tanto de ustedes que ya quería conocerlos. —Lorenza casi se le salen los ojos al escuchar cóm

