La canción que había cantado Javier le había afectado demasiado...
— Hija ¿Que tienes? Por qué estás de esta manera — pregunta Javier preocupado al ver a Penélope llorando
— Perdóname papá pero me acordé de mi mamá hoy se cumple 14 años de la muerte de ella — dijo Penélope sorbiendo su nariz.
— Lo sé mi amor sé que tú mamá lleva muchos años de muerta — dijo Javier suspirando con tristeza.
— ¿No la extrañas papá? — preguntas de repente Penélope.
— Todos los días pienso en ella todos los días miro hacía el cielo y veo que ella está ahí mirandonos y sonriendo — dijo Javier abrazando a su hija.
Penélope solo lloraba, en los hombros de Javier su papá la consolaba Pero sabía que ese dolor jamás se iría jamás acabaría, el sabía el vacío que Penélope tenía sin embargo se propuso hacer feliz a su hija a su única hija...
— Ven hija mía no más tristezas mejor cuéntame qué tal que ah ido en el día — dijo Javier acariciando el cabello de su niña.
— Bien papá sabes conocí un muchacho creo que iba a entrar al teatro pero papá es tan lindo Te juro que no había visto esos ojos tan lindos y esa cara que el solo tiene — dijo Penélope suspirando por aquel muchacho que había conocido.
— Bueno hija necesito conocer a ese muchacho necesito conocer a quién es el que me está robando tus suspiros — dijo Javier sonriendo un poco.
— Papá no te pongas celoso solamente lo vi una vez no creo que lo vuelva a ver — dijo Penélope suspirando pesadamente.
— Las coincidencias existen y debes de estar segura de eso — dijo Javier acariciando su cabello.
Penélope sonreía pero no estaba segura de que ella volvería a ver a Eduardo aquel chico que le cautivo su mirada... Sin embargo Eduardo toma todas sus cosas y se va de la casa yendo a un departamento que él había alquilado hace meses. A un departamento que aunque estaba chiquito el podría hacer todo lo que él quisiera, podría dibujar tranquilamente podría ensayar para ser actor y cantante como él lo había planeado, desempaca sus cosas y ve los pergaminos y ahí vio a Penélope, dibujos sus ojos pero los tenía llorosos por lo que tuvo que dibujar lágrimas, tuvo que dibujarla tal cual como la había visto....
— ¿Cómo sería ella si sonriera?— Se preguntaba Eduardo así mismo
pero no hallaba respuesta sin embargo tenía la sensación de volverla a ver y que mejor buscarla en el teatro tal vez ahí la volvería a ver tal vez ahí se reencontraria con ella, los meses pasaban y Eduardo no había visto a Penélope, por ningún lado se le aparecía, buscada por todo el teatro pero sin embargo no había ninguna señal de ella era como si fuera un ángel, un ángel que solamente se aparece una sola vez y ya no vuelva aparecer porque al vez era una aparición iba caminando por el teatro para ensayar una canción qué la habían dejado estaba muy contento porque al fin tendrías oportunidad de actuar escada concentrado ensayando la canción cuando se encuentra otra vez a Penélope, levanta la mirada y ahí estaba ella ensayando los pasos de baile, que tenía que ensayar para la obra de teatro pero lo que no sabía era que iba a actuar Junto a Eduardo el ve a Penélope quién estaba ensayando y empieza a decir:
— Definitivamente esa chica es un ángel — dijo Eduardo mirando la Penélope bailando mirándola con ternura pero a la vez como si fuera un angelito que solamente se aparece una sola vez en la vida. No la quería perder de vista hace cuenta que la quería ver y ver hasta que ella se desapareciera otra vez.
Por su parte Penélope ve a Eduardo quién la estaba mirando
— Es el mismo chico que conocí — dijo Penélope sonriendo al ver a Eduardo de nuevo.
Los dos se quedan mirando de nuevo y esta vez Penélope había sonreído, Eduardo Se grabaría bien esa sonrisa esa sonrisa que el dibujaría para nunca olvidarse de ella.. sin duda alguna se estaba convirtiendo en una musa para el porque solamente con ella le podría salir los dibujos más bonitos que cualquiera hubiera dibujado. Los llaman a escena, los dos entran al teatro todo el público aplaudía, Pero los que tenían que cantar era una pareja, pero esa pareja estaba enferma por lo que les pidieron a Eduardo y a Penélope cantar la canción en la escena era una canción triste era una canción qué tal vez marcaría la vida de ambos, y tal vez significaría un comienzo para ellos... Pues esa canción decía así:
Son tantos días que no duermo y pienso en ti, Preso en mi casa y el silencio por amigo
Mientras el viento va llamando en el cristal
¡Te espero aquí!
Vuelve conmigo
En nuestra historia hay algo que no marcha bien
No es la primera discusión de nuestra vida
Pero aquí espero a que regrese nuestro tren
¡Ven pronto ven!
Nube perdida
¿Dónde estarás?
¿Dónde estarás, cariño mío?
¿Dónde estarás?
Verano ardiente, invierno frío
Aunque los días sean tristes y aburridos
No se que hacer
¡Si no estás tú!
¿Dónde estarás?
¿Dónde estarás, cariño mío?
¿Dónde estarás?
Noche tras noche día a día
Como la nieve espera al sol de primavera
¡Mi amor te espera!
Y mientras tanto, ¿dónde estás?
¿Por qué te escondes?
Aquí te espero con el sol en la ventana
Dónde se duermen tus caricias
¿Dime dónde?
Tu manantial
¿Por dónde emana?
¿Dónde estarás?
¿Dónde estarás, cariño mío?
¿Dónde estarás?
Verano ardiente, invierno frío
Aunque los días sean tristes y aburridos
No se que hacer
¡Si no estás tú!
¿Dónde estarás?
¿Dónde estarás, cariño mío?
¿Dónde estarás?
Noche tras noche, día a día
Como la nieve espera al sol de primavera
¡Mi amor te espera!
Y te prometo que está vez no habrá mujer
Para borrar tus propias huellas en mi almohada
Busco la luna y no la veo aparecer
Porque sin ti...
La luna es nada
los dos cantaban sentían una corriente que solamente ellos dos podían experimentar, el público estaba emocionado y a la vez conmovido por las voces de ellos dos, era la pareja del momento o tal vez se convertirían en esa pareja, la obra termina y Penélope se va a su camerino al igual que Eduardo Penélope ve a su padre quién se estaba arreglando para la siguiente obra que estaba por comenzar y ella toca la puerta
— ¿Puedo pasar papá? — dijo Penélope parada en la puerta.
— Si no tienes cita no puedés pasar — dijo Javier bromeando.
Penélope entra con su papá corriendo y le da un beso mientras sonreía
— Pero mira nada más esas canas que tienes — dijo Penélope mirando el cabello de Javier.
El sonreía solamente — papá tienes que pintarte las canas si no que te dirán tus admiradoras — decía sonriendo Penélope.
— después me pinto esas canas hija mía — dijo su papá dándole un beso en la frente — pero ahora cuéntame qué te pareció cantar en el teatro — tejo Javier mirando a Penélope quién estaba retocando el cabello de Javier.
— Oh papá es hermoso cantar, nunca me imaginé cantar con el muchacho que ví por ves primera — dijo sonriendo Penélope.
Javier estaba por hablar cuando entra Pancho
— hey se arma la gorda — dijo Pancho hablando muy de barrio.
— ¿Que ? — pregunta Penélope confundida.
— Perdón pero quiero decir, que habrá una fiesta muy movida esta noche — dijo Pancho frotándose sus manos mientras sonreía pícaramente.
— No cambias ¿Verdad? — dijo Javier sonriendo mientras negada con su cabeza.
— No tengo porqué cambiar además abra chicas muy lindas en esa fiesta — dijo Pancho sonriendo pícaramente.
— Anda tío mejor compra la champagne que tenemos sed de la peligrosa — decía Penélope bromeando.
— a sus órdenes sobrina mía — dijo sonriendo Pancho mientras bromeaba.
Penélope sale del camerino de su padre para dirigirse al suyo por su parte Pancho se queda con Javier
— la niña ah crecido —solto de repente Pancho.
— Si, ya no es aquella niña a la que tengo que proteger siempre — dijo Javier suspirando pesadamente.
— Otra vez andas con los ánimos bajos ¿Verdad Javier? — dijo Pancho sentándose frente a el.
— Es difícil Pancho es difícil saber qué no he podido visitar a mi esposa durante años a su tumba déjarle una flor una carta no lo sé — dijo Javier agachando la mirada.
— Entiende que no es fácil tú has criado tu solo a tu hija — dijo Pancho viendo a Javier con sinceridad.
— Lo sé y créeme que no me arrepiento de eso — dijo Javier mirándose al espejo.— y si lo volvería a repetir lo volvería hacer Pero esta vez sin robarle un centavo a mi padre — dijo Javier agachando la mirada.
— Javier tu esposa estaba enferma no tenías opción — dijo Pancho recordando lo que había pasado.
— Se que no tenía opción pero es algo que no me puedo perdonar siempre le hablo de honestidad a mi hija Pero dónde quedó mi honestidad al ver que yo le robé a mi propio papá — dijo Javier golpeando levemente el mueble que estaba ahí.
— ¿Y entonces qué harás? El pasado quedó atrás y eso lo debes de superar — dijo Pancho haciéndo que Javier entrara en razón.
Javier solamente tenía la mirada agachada se arrepentía de haberle robado a su papá solamente rogada porque ese pasado no saliera a la luz. Sin embargo Penélope había salido para ver dónde se iba a iniciar la fiesta cuándo se vuelve a encontrar a Eduardo de nuevo. Eduardo le sonríe al igual que Penélope, Penélope se iba a ir pero Eduardo la detiene del brazo impidiendo que ese ángel se fuera.